Entradas

Aléjate del verso...

No busques el amor detrás del verso de ese aducir bonito como un canto no lo busques por Dios que ese universo al final solo es rabia y desencanto.   Los versos son argucias, son hechizos maneras de causar expectativas ficciones, pensamientos que postizos confunden a las almas sensitivas.   Son caricias, son voces que lejanas tocan la soledad de corazones que rompen de la fe las porcelanas dejando tras de sí lamentaciones.   No los dejes entrar, déjalos fuera de tus sueños selectos y tu mente traza con decisión una frontera entre tú y ese espanto del torrente.   Aléjate del verso que meloso solo es afectación y vanagloria del verso que te llega silencioso turbando de tu andar la trayectoria.   Rompe con la estructura, con aquello que  embosca la traición con el vocablo no olvides que detrás  de ese destello esbelto en el decir se oculta el diablo.   Porque es el artificio, es la compuerta que guarda tras la miel un cocodrilo y una ficción que oc...

El Límite del Poeta

El Límite del  Poeta Vuela antojada pluma por sitio conocido ver los grandiosos dioses espejados de frente hablar con los espectros de aire desconocido y saltar por  las crestas de ola del mar demente Puede sí introducirse por oído u hocico del celentéreo, ave, de la hiena o serpiente romper alas al águila, destrozando su pico sacudir sus entrañas, con arrojo valiente Puede ser lo que quiera, con trazos de su pluma arrastrarse con ruegos o alzar su faz altiva y puede tener lujos que la ambición requiere Puede pedir se cumpla lo que su pasión quiere que las guerras acaben con todo lo que abruma y que llegue la paz, con misericordia activa Pero,  solo votiva su pluma ese deseo en mente imaginativa no en realidad de vida, ¡Asaz impositiva! Beatriz Vicentelo

Ave de tu Infiel Cornisa

  Ave de tu Infiel Cornisa   Amor de insomnio y magras ojeras crápula entorno de incertidumbre yo no quiero alabastrina lumbre yo quiero..., ¡El ocaso de tus primaveras!   Tú me diste, noches de pesadumbre y toqué puertas de enmohecida madera cuando yo solo quería ¡Ser lumbrera! De tus sueños, de tus lunas de costumbre   Pero tú, lucías el birrete de locura ¡Y eras cárabo rondando mis montes! ¡Lastimaste con tu falsa investidura! Pintándome un fementido horizonte   Mas..., esta historia aún no finaliza ¡Falta todavía, la selección de antojos! Porque..., si he de ser ave de tu infiel cornisa escojo ser..., ¡El cuervo que te saque los ojos! Beatriz Vicentelo

Madre Tierra

 Madre Tierra Soy la madre gestante que saluda con trino de ave al alba en su candor abnegada simiente fiel que exuda la savia inteligente del amor. Sencilla soberana que coluda meandros con el río encantador ¡Diosa que, en cordilleras transmuda! Cóndor y trueno en vuelo arrollador ¡Y mando yo que aguas se rebalsen! Que todo campo en flor ¡Verdes se alcen! Y así talen mis troncos con violencia o que me contaminen mi amplio mar continuará porfiada mi presencia ¡Con la benignidad de siempre dar! ¡Soy..., sostén de tu andar! ¡Soy, quién oyó tu llanto de criatura! ¡Y soy...,, quien estará en tu sepultura! Beatriz Vicentelo

Guitarra Añeja

Guitarra Añeja  Las viejas notas vibran todavía dulzura su soledad trepida con voz reminiscente y ensordecedor toque de cuerda penitente invoca un Padrenuestro, ceñido a sepultura   Oleaje de agobios rebasan sin premura visceral sentimiento, deplorado y demente gime ante imposibles   ¡Insurrecto, impotente! Su rosario de llantos, con lutos de amargura   ¡Ah fiel guitarra añeja, de convivencia extraña! Refinado madero de fresno en curva amiga ¡Primorosa lucías en tus horas de bohemia!   Hoy enmudecido arpegio cala hiriendo mi entraña y la hiere clamando con luctuosa fatiga su tundete de añoro,  ¡Con gritos de blasfemia!   Beatriz Vicentelo

Capulí de mi Fuente

Capulí de mi Fuente   Capulí de mi fuente, rebrote de verano esta noche de enigma, de evocación fluyente ya llega el alevilla que acaricia mi fuente con su ninfa despierta, con su seda de gusano   Reverbera en mis aguas el ensueño gitano con silencio de espumas,  rodando por mi frente ya se expanden tus ojos  con cante parnasiano enarbolando el alma su crisol transparente   ¡Ah!  Zíngaro varón, llegas a mi floresta con romance de rosas en viento abaniquero alzándose contigo la vaporosa cresta    de miles de mariposas con espejos de fiesta en un bajel dorado , con flores de romero encintando en las pieles,  tu aroma aventurero Beatriz Vicentelo   ------------  

Dulce Evocación

  Dulce Evocación   Cuando te pienso en dulce evocación recuerdo el interior de los celajes ¡Grandiosa sementera entre virajes! Que a flor de aroma arroba la ilusión Y en imaginación, beso tus labios me cobijo en tus brazos presionando mi pecho enamorado, exudando el alma su rendida excitación   Luego al sentir, el pálpito en mis sienes   un río brioso, ávido de ensueños corre por mis arterias tras tus sueños ¡Zigzaguea el cristal de la emoción! Y resalta tu brillo en horizontes que en quebrada y meandro persistente cae como cascada por mi frente ¡Ah... desequilibrando mi razón! Beatriz Vicentelo