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Ya te Conocía...

 Ya te Conocía Yo te conocí un día, cuando Dios un forado hizo en el cielo, puesto un sayal de nácar con una luz añil sobre tu pelo; sutil mirada blanca brillaba, señalando azul anhelo. Estaba encinta santa de mi madre en su vientre de lucero mis manitas sujetas a una liana con pequeñitos labios de puchero. Eran manitas castas hojitas de manzano en su frutero con las cuales te hice, un bolero Desde ahí,  yo te amaba con el agú entonándote: ¡Te quiero! Y una paloma blanca quiso traerte en vuelo a mis aciertos, tú, ni acaso soñabas que yo, ya te esperaba,  con los brazos abiertos. Beatriz Vicentelo

Desventura... Escaletta

 Desventura - Scaletta- ¿Interesa que me quiera? Nunca había preguntado si era amor desventurado Hoy traspasa la barrera con silencio muy curioso salteando la frontera de un flirteo algo primario Y yo digo, quizá hermoso fuera enredo primoroso en un lío infiel  precario Da lo mismo nada o poco, que, así ama el cavernario y también el solitario y aunque dé, cierto sofoco... ¿No me ama?  ¡Pues yo tampoco! Beatriz Vicentelo

La ternura... prosa...

La ternura es el murmullo de las olas y el lirismo de los actos, es lo ideal y es la elegancia, donde el perfume como un velo flota sobre lo eximio, sobre la paz que inclina nuestro ser a lo divino, al estremecimiento de las pieles y a ese poema de adentro que le canta al universo. Y nada se compara a esa emoción, a esa vehemencia que tiene mucho de caricias y de sedas, a esa religión del espíritu que parece extremarse hasta la fascinación, hasta la revelación exacta del éxtasis y del milagro. La pasión es el otro polo, un complemento secundario que evoca la brasa, que exterioriza los aspectos, una realidad que es común en el hombre y en la bestia, porque nace del deseo, de ese desboque del instinto que toca lo irracional y los excesos, pero la ternura… la ternura es la apacibilidad, es el cariño afable y el encanto, es el beso suave y es la magia, la ternura es cordialidad, dilección y es sutileza, y es por naturaleza propia el testimonio y la corroboración exacta de que se tiene pred...

Conquista

Conquista   Coloqué mi bandera de conquista sobre el firme terreno de tu pecho y curvando arco tenso a corto trecho di caricias con flecha falangista Esa noche… en la trocha ilusionista mis ríos rebalsaron cauce estrecho y una banda de cuervos al acecho aleteaba el ansia a toda vista ¡Ah que furia de pieles asombrosa! Hervía nuestra sangre tempestuosa ¡Con asalto a manzanos del pecado! Con insana estampida de cien cebras ¡Asidas como nudos de culebras! ¡Explotando el infierno atrincherado! Beatriz Vicentelo

Así te tuve…

Te tuve en mi intención y en el espasmo en las ascuas de todos mis anhelos en toda la amplitud de mi entusiasmo y en toda esa pasión de mis desvelos.   Ceñí tu cuerpo lo fundí en mis ganas ferviente en un afán de placideces y el gusto desbordó las espartanas maneras de mis turbias morbideces.   Mordí con furia en mi tesón tus formas olvidado en la fiebre de razones por aquella ecuación que rompe normas y suelta en su lascivia los leones.   Me perdí sin saber si era yo mismo al verte junto a mí en tus desnudeces y en la brasa de todo mi erotismo desaté de mi ardor insensateces.   Voluptuoso, extremado fue el contacto corporal sin medir temperaturas en la fiebre gozosa de aquel acto qué arrastró de mis ansias las locuras.   Tu voz pedía repetir excesos arrancar del deseo efervescencias entre la miel caliente de los besos y el fervor de incontables apetencias.   Y así te tuve al fin en ese anexo de los dos duplicando las hogueras disfrutando la cúpula del se...

No te Enamores de un Poeta

    No te Enamores de un Poeta   Yaces corazón protegiéndote en los escollos de tus miedos en soledad, contento vives porque amaste y no te quisieron Halos de luna se sesgaron viendo tu amor cual ave en vuelo perdida en punto de horizonte fundiéndose en el firmamento Y cuando ya no existió el ave quedaste sumido en lamento cual mustio pétalo de rosa muerto de tristeza en el suelo Lo han pregonando las historias el poeta mi amor, no es bueno cientos de espigas en campos ya lo pregonan con el viento Hoy se acerca de nuevo el bardo con claro manantial de versos y tú?.. Tú, corazón loquito quieres oír los mismos cuentos ¡Ay corazón desventurado! Haz memoria de los momentos que te rompieron en pedazos ¡Sin tú mismo poder creerlo! Si te dejó en el cuerpo el alma fue porque ¡No tuvo más tiempo! Noble corazón   ¡Tú no aprendes! Te deslumbran sus bellos versos a él poco y nada le interesan el dulce encanto de tus...

Aléjate del verso…

No busques el amor detrás del verso de ese aducir bonito como un canto no lo busques por Dios que ese universo al final solo es rabia y desencanto.   Los versos son argucias, son hechizos maneras de causar expectativas ficciones, pensamientos que postizos confunden a las almas sensitivas.   Son caricias, son voces que lejanas tocan la soledad de corazones que rompen de la fe las porcelanas dejando tras de sí lamentaciones.   No los dejes entrar, déjalos fuera de tus sueños selectos y tu mente traza con decisión una frontera entre tú y ese espanto del torrente.   Aléjate del verso que meloso solo es afectación y vanagloria del verso que te llega silencioso turbando de tu andar la trayectoria.   Rompe con la estructura, con aquello que  embosca la traición con el vocablo no olvides que detrás  de ese destello esbelto en el decir se oculta el diablo.   Porque es el artificio, es la compuerta que guarda tras la miel un cocodrilo y una ficción que oc...