Miguel Ángel Buonarroti …
La piedad, obra de Miguel Ángel Buonarroti, ubicada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Existió en su tempestad... fue más de uno en su vigor fecundo y su entereza nadie lo rebasó, no hubo ninguno por siglos que rozara su grandeza. Inspiración, soberbia, fue ese inmenso torrente de ansiedad que nada sacia el nervio, fue el relámpago en lo intenso de un clamor del talento y de la audacia. De un apurar lo vasto en ese todo de imponer a la piedra lo elegante combate para un fin, para ese modo de esculpir un gran sueño delirante. Detrás de un frenesí de lustre y magia de instintos infinitos, temerarios en pos de esa inquietud que se contagia con olas de caprichos incendiarios. Su meta en lo excelente fue esa ciega pasión para lo bello que redime robusta reacción para esa entrega de un arte que se acerca a lo sublime. Buscó lo magistral, buscó el efecto el modelo absoluto en sus porfías logrando en su labor eso perfecto que a...