Sobre la bondad del corazón. Prosa.
Hay almas que son afables, indicios de algo en sus actos, en sus naturalezas que les da estatura, que les da la virtud de ser benevolentes, que las aparta de lo común, de lo ordinario para entrar en ese espacio de la cordialidad que es un don, como una lógica del entendimiento a todas las criaturas por principios, por abnegaciones, por sensibilidades, por cuestiones espirituales que en la distancia solo son entendidas, solo son comprendidas luego de pasado el tiempo, después de un sacrificio personal que dejó un recuerdo en la memoria, en la reminiscencia colectiva de los pueblos, que necesitan un lapso, un decurso para observar la historia, para abarcar en toda su dimensión la marcha de los hombres por el mundo. Hablo de personas que no son indiferentes a las penas, a los dolores ajenos, hablo de conciencias claras, de manos extendidas para ofrecer una ayuda, una solidaridad por voluntad sincera que no espera recompensas, hablo de la generosidad que se practica como un dogma, y por ot...