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Ensayo sobre la envidia…

La envidia es sentirnos incapaces, incompetentes para estimular un objetivo; es contemplarnos disminuidos, inhabilitados para la altura, es ver a otro desde abajo, desde el fondo donde se especula sin luchar, donde se curva el razonamiento para esquivar la realidad, para ignorar la mengua de nuestras debilidades, de nuestras impotencias para alcanzar un logro. Todos nacemos con un don; cada cual tiene sus modos y sus artes para destacar en algo, solo es dar con esa cualidad, descubrir  esa habilidad que nos realce, sea cual sea para alcanzar la cumbre del respeto ajeno, de la admiración ganada con nuestro dominio de un atributo personal y propio, sin tener que desear la esencia, la suerte del otro. Cuando se tiene carácter y amor propio, se tiene la base para caminar la existencia sin prejuicios, sabiendo que hay cosas destinadas a ser como son, a quedar como están por mucho que se anhelen; las alas son una gracia especial no se consiguen, no son formas que se alcanzan con un des...

Apocalipsis…

Y se abrió la tierra por el cataclismo descubriendo la negrura de la entraña y de la roca hecha fuego en el abismo saltó a la luz con estruendo la alimaña.   Entre furores rugieron los volcanes y la sombra de la noche envolvió el mundo vientos raros se tornaron huracanes ante aquello que abortaba lo profundo.   Se irguió fatal la bestia en la llanura la selva ardió recorriendo vastedades como un monstruo colosal que en su estatura expulsaran las preteridas edades.   Era el castigo final que al hombre aterra la penitencia entre el ruido de trompetas y el rayo de Jehová sobre la tierra con el juicio que anunciaron los profetas.   Ernesto Cárdenas.

Los agotes…

Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...

Ensayo sobre los criminales…

Los criminales natos son seres sin escrúpulos, sin sentimientos para suprimir una existencia, para no sentir pesar por un dolor ajeno; los motiva una frialdad mental y un placer por la perversidad. Estos antisociales, estos malvados son desde hace mucho tiempo causa y materia para una meditación, para un análisis, porque al parecer no tienen cura, no hay luz a pesar de los  esfuerzos de la psiquiatría para transformarlos, para incorporarlos a las reglas humanas, porque carecen de conciencia, desconocen el remordimiento, ese pesar que afecta cuando se comete una mala acción, o ese abatimiento cuando en un pasado se hizo un daño tal vez involuntario. Son personas como todos nosotros, desde luego, pero algo les falta, algo los pone en otra latitud de las tensiones, en otra esfera interna que no rima con la piedad, algo los cataloga en otra ecuación, en otra mutación de los sentidos, donde lo infame, lo maligno es parte de esas naturalezas, que con hostilidades y sin compasiones pasan...

La maldad contra los libros… una breve historia y un poema.

La historia cuenta de los libros, miles de libros perdidos para siempre por el abandono, los conflictos humanos, por la impiedad de la naturaleza o por los fanatismos políticos y religiosos.  Decenas de miles de libros que pudieron llenar lagunas en las dudas de la historia, explicar los actos, o simplemente ampliar el conocimiento de las cosas y del mundo hoy ya no existen. Libros que jamás llegaron ni llegarán a nuestras manos por los saqueos como el de Marco Antonio, que tras la destrucción de la biblioteca de Pérgamo envió a Cleopatra en el convulso Egipto 200 000 rollos que nunca se recuperarían.  Otros por el incendio premeditado de árabes o cristianos, (aún se discute) del Sarapeum, museo y biblioteca de Alejandría, que contenía no menos de 500 000 papiros. No haré una lista completa porque sería interminable el relato, solo recordaré algunos hechos al paso, como el cometido por Juan de Zumárraga de la orden de los franciscanos, que en 1530 hizo quemar en México todos l...

Negra Aurora

 Este poema ya lo has leído en el foro,  lo leíste depurado o cambiado.  El que te presento, es el original.  Lo cambié porque muchos poetas, no entienden bien las letras y es porque no leen real poesía. Negra Aurora Uncida en su vergüenza, desespera doncella nueve lunas se acercan sin rituales de historia "mocito caballero" que daba luna estrella, al fruto del pecado ya niega su memoria   ¿Qué fue de la promesa que puro amor centella? ¿Qué de aquellos ojazos de romántica noria? ¡Solo existe distancia con ruedos de querella! De infame cobardía con puntales de escoria   Se está engrosando el vientre, la desilusión llora Más, cuando habló la sierpe: ¡Ese niño no es mío! ¡Ay!   Revolvió la bestia su furia inquisidora! ¡Se estremeció la entraña del monte y del estío! Y en oscuridad densa, ella habló con la aurora que una bala con rabia..., ¡Le diera firma al crío! Beatriz Vicentelo

Los remordimientos...

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    Los remordimientos de Nerón tras matar a su madre. pintura de   john william waterhouse Los remordimientos son reminiscencias de un error, sucesos de una sombra, un daño causado por nuestra flaqueza o por nuestra maldad a otro ser, haya sido involuntario o no, son voces internas de una conmoción, de un yerro que vuelve en olas por un dolor que provocamos en un pasado, por nuestra incomprensión o por nuestra ignorancia, de una acción cometida que inflexible hoy se nos presenta como una impiedad, como algo que provocamos, por irreverencia, por estupidez o por canallada. Los remordimientos susurran en la noche, memorizan una acción injusta, una fealdad en nuestro itinerario, una reminiscencia que anuncia, que descubre un abuso cometido, o simplemente aquello que apuramos para un atropello y hasta para un crimen. Son los agujeros negros de la mente, remembranzas de lo que un día lastimamos; son fantasmas que trepan por la conciencia y dejan una culpabilidad en el al...