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Sin remedio...

Ya sé que no me notas, que tus ojos miran un horizonte diferente guardando el corazón entre cerrojos atenta por lograr lo trascendente. Que tienes otra ruta, otras ideas para habitar un mundo en otra cima lejana de la plebe y las mareas detrás del buen aprecio y de la estima. So ñ ando con tu nube en otra vida en otra facultad, a tu manera con grata forma de tomar la brida para ser ante todos la primera.   Espero que el destino te depare lo que tienes bien firme entre la mente y que hasta el cielo en tu bregar ampare aquello que te inclina a lo excelente.   Pues otro modo fuera el cataclismo frente a las cosas que hoy no ves temprano fuera ya tarde contemplar tu abismo sencillamente por vivir en vano.   Al enfrentarte entonces con el tedio de la utopía que al final subyuga meditando ya vieja y sin remedio que la dicha perdiste por taruga.   Ernesto Cárdenas. guardando el corazón entre cerrojos atenta por lograr lo trascendente.   Que tienes otra ...

La Ultima Nota

La  Última Nota -A la Muerte de mi Esposo-   Se rasgó aquella cuerda de guitarra con última corchea en fuga negra gritan lechuzas,  calla la cigarra la piel del corazón...se desintegra   Es la vida,... sin previo aviso agarra lo que amamos con alma;  su ojinegra visión nos coloca una fuerte amarra de un ajuste de cuentas que nos legra   Y por instantes viste a la cruel muerte quien en su posición sorda e insolente espera que te postres de rodillas   Y muda…  como quien su burla advierte ¡Lanzas feroz respuesta resistente! ¡No, no dolió!  ¡Tu hincón hizo cosquillas!     Beatriz Vicentelo  

Para Ti...

Para Ti…   Sentía mi alma penas con fuerza avasallante por una mala aurora que descuadró mi sueño Y tú, haz rutilante..., ¡Con increíble empeño! Llegaste cual estela, translúcida espumante!   Alumbras con arco iris mi lindero agobiante con tu amistad de siempre, con tu sentir risueño y el ave mal herida, ante tu desempeño ¡Se levanta con ánimo férvido pujante!   Soy yo ahora quien marcha, a tus corintios brazos voy tras la luz que da tu centelleante entrega ¡Ah!  Mi prolijo Orfeo llega al borde del llanto   tu fineza de lira desechando fracasos ¡Vienes vivaz ornando ceñido istmo en mi omega! Tanto así, pero ¡tanto! que me anima tu canto   Y aquí estoy sin quebranto Tratando en mi marea de escribir para ti Ah! mi poeta eres  ¡Un orgullo  para mí!     Beatriz Vicentelo        

Madame Du Barry, del lujo a la guillotina…

Su verdadero nombre fue Jeanne Bécu, hija de una costurera y un monje, y tuvo la suerte de tener una educación media, un estudio en aquél tiempo de tanto analfabetismo en Europa. Dejó sus estudios por explorar el mundo y así se hizo aprendiz de peluquera y más tarde sirvienta, en un lugar donde al ver a personas de otros niveles aprendió a convivir y a comportarse en otras esferas, más tarde fue dependiente de una tienda y finalmente al conocer a un noble proxeneta entra en la prostitución, donde fue aprendiz aventajada de los placeres de la carne. Fue presentada al rey Luis XV, que al verla se enamoró de ella olvidando su pasado y la hizo su amante favorita, como antes había hecho con Madame de Pompadeur. Con su nuevo nombre de Madame Du Barry vivió en la corte protegida por el rey, el cual le hizo regalos millonarios que le cambiaron su modo de vida. María Antonieta desde que supo su historia la rechazó ,  y solo una vez le dirigió la palabra presionada por su madre ,  la...

Como un Río...

  Como un Río…   No abrigo que tu amor vuelva,  en vano requerimiento luz nos centellea difícil conceptuar aquella idea cuando carbonizado fue de plano   Se fundió nuestro amor desde temprano y hoy un resentimiento se nos crea ¿Hay por ventura, ánimo que sea gustoso, si mordieron nuestra mano?   No es ni capricho menos es despecho solo digo que nunca,  tan dócilmente se relega un amor que fue derecho   El amor es un río que aparente como si fuera el mismo,  va en su lecho pero el agua?  Ella sí, es diferente! Por tanto frente a frente concluyo que es inútil revivirlo por más que huelgue el trinar del mismo mirlo Beatriz Vicentelo  

Te doy las gracias...

No te veré jamás y eso me alegra me da para un total renacimiento en otra dimensión porque me integra al mundo con un nuevo pensamiento .   Lejos de ese alternar con tu presencia con los resabios de tu vida inquieta para beber el trago de tu ausencia y levitar mi identidad completa.   Sin dudas fue un regalo de la vida este suceso que me dio consuelo este modo de ser tu despedida como un milagro que llegó del cielo.   Reconfortante me es tener al frente un horizonte sin palpar   erratas por este modo donde trascendente me espera un rumbo de sonrisas gratas.   Te doy las gracias porque no acreditas en mi un recuerdo   tras   cerrar la puerta te doy las gracias por calmar mis cuitas y darle fuerza a mi esperanza muerta.   Ernesto Cárdenas.

Lo que Tengas....

Lo que Tengas...  Dame aquella caricia renegada por la continuidad de la costumbre dame el palor de luces  de tu lumbre opacadas en  bies de tu almohada Dame la indiferencia y tu molestia deja escanciar la hiel de tu impaciencia ¡Dame el cíngulo cruel de tu violencia! ¡La irrascibilidad de ira a lo bestia! Pero ... ¡Dame, dame lo que tú quieras! Lo que sea tu antojo y te convenga con el procaz  pretexto del farsante Que yo,  ¡Lucharé como hacen las fieras! Con lo mínimo o mucho que retenga  para ¡Recuperarte como amante! Beatriz Vicentelo