Las razones de la niña...
El pap á le prometi ó el presente que quisiera porque la ni ñ a estudi ó de manera tesonera. Yo quisiera un mu ñ equito le dijo con gran respeto de chocolate lo admito y eso no es ning ú n secreto. As í fue y aqu é l regalo que en su momento ofreci ó el padre sin intervalo a su ni ñ a le cumpli ó . Le trajo una mu ñ equita de chocolate ese d í a y alegre la deposita cumpliendo esa fantas í a. Mas la ni ñ a no ri ó mientras aquello observaba pues no era lo que pidi ó ni tampoco le agradaba. Y le dijo al darse cuenta el padre con voz cansina que era lo que estaba en venta en la tienda de la esquina. Pues yo quise un mu ñ equito y trajiste lo contrario ese era mi favorito lo sab í a hasta el vicario. Es igual hembra que macho en un dulce para el caso lo entiende hasta el populacho que tiene el pensar escaso. Mas la ni ñ a en punto fijo dijo lo que no entend í a el padre ante el acertijo de su constante porf í a. Es mejor un mu ñ equit...