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Las razones de la niña...

El pap á le prometi ó el presente que quisiera porque la ni ñ a estudi ó de manera tesonera. Yo quisiera un mu ñ equito le dijo con gran respeto de chocolate lo admito y eso no es ning ú n secreto.   As í fue y aqu é l regalo que en su momento ofreci ó el padre sin intervalo a su ni ñ a le cumpli ó .   Le trajo una mu ñ equita de chocolate ese d í a y alegre la deposita cumpliendo esa fantas í a.   Mas la ni ñ a no ri ó mientras aquello observaba pues no era lo que pidi ó ni tampoco le agradaba.   Y le dijo al darse cuenta el padre con voz cansina que era lo que estaba en venta en la tienda de la esquina.   Pues yo quise un mu ñ equito y trajiste lo contrario ese era mi favorito lo sab í a hasta el vicario.   Es igual hembra que macho en un dulce para el caso lo entiende hasta el populacho que tiene el pensar escaso.   Mas la ni ñ a en punto fijo dijo lo que no entend í a el padre ante el acertijo de su constante porf í a.   Es mejor un mu ñ equit...

Ósculo de Gloria

Ósculo de Gloria  Fue una noche de impulsos y promesas en la vega incitante de tu trigo se enardecieron hojas del espigo con el viento ululando sus proezas   Fue éxtasis con aromas de tu abrigo ¡Avidez de linfáticas pavesas! ¡Auscultando ternuras y flaquezas! Con sensuales aperos del respigo   Y el deseo… ¡De enzima alucinante! ¡Acechante entre surcos del secreto! Esperaba señal invocatoria     ¡Ah bendito seísmo palpitante! Sin empeño de ser nada discreto… ¡Se dio el beso inflamado de victoria! Beatriz Vicentelo  

A lo Lejos I

A lo Lejos   I   A lo lejos... lejos me llega tu voz de lirio como si el viento fuera una bóveda de espejos   Llega iluminando la faz dormida en su aquiescencia y traspasando el grito tenaz del ensueño sesga temblando los nacarados de mi sombra con hálitos poseídos en su fascinante verso   Calla la noche y la penumbra trémula despierta y su larga efervescencia colgada en el misterio, despliega en blonda luna sus  pétalos de plata y las arruma en aristas astrales del reflejo   Y yo..., yo dudosa y confundida frente al ángulo oscuro de mi hora solitaria cayendo de rodillas ante el féretro de mi silencio escurro mi amargura con última lágrima y acudo a…, la reacia sepultura de tu recuerdo Beatriz Vicentelo

Por pura satisfacción...

Cumplidora de promesas  demuestras que tus acciones son sentidas emociones que ya no causan sorpresas porque en buen ánimo expresas las razones evidentes con sonetos trascendentes  de versos superlativos que portan ramos de olivos en tus rimas transparentes.   Somos dos para una cita en este rincón que claro no se confunde en lo raro de aquello que no gravita somos dos donde levita la amistad sin antifaz dos para escribir en paz sin tiniebla y sin ocasos dos para marcar los pasos de una relación veraz.   En este lugar los brazos se extienden en un cordial saludo que elemental  no necesita de plazos solo señalar los lazos para una definición una concatenación de lo que firme y unido hacen de este blog un nido por pura satisfacción. Ernesto Cárdenas.

Mi compañero...

"La vida de los muertos consiste en hallarse presente en el espíritu de los vivos" Cicerón... En mi soledad presiento como una figura extraña desde siempre me acompaña al tejer un pensamiento cuando en la noche su aliento me llega en una suprema inspiración para un tema cuando medito y escribo cuando en mis horas concibo las líneas para un poema. Ignoro de que regiones lejanas se une a mi verso de que rítmico universo aborta sus intensiones para hacer observaciones en mi estilo y en mi sueño en mi modo, en el diseño de mi afán en la maniobra para acabar una obra luego de un feliz empeño. Lo imagino en el conflicto de un ente con un enorme frenesí nunca conforme con su fatal veredicto por ser del verso un adicto que entre mis pasos se esconde y a mi rima corresponde rebelde y contestatario como un oscuro emisario salido no sé de dónde. Lo sospecho siempre activo con su aspecto de fantasma en el momento que plasma mi mano algún adjetivo ya acostum...

En la Playa

  En la Playa Caerá una huella flébil sobre arena detrás del fiel   nocturno por la   playa con un himno extendido en la redaya entonado por algas de mi pena   Sollozará la brisa mi condena y dirá lo que el ave en vuelo calla lo que un eco persistente desmaya por crueldad de un destino que escarmena   Las espumas de nácar por orillas soltarán sus gaviotas y alevillas para entretener tiempos de tu erranza   Y yo apostada en lóbrega estatura con el endrino espejo en sepultura tratando de mentirle a la esperanza   Beatriz Vicentelo   Erranza:  Error, despropósito, desacierto

Añoranza de Ensueño

Añoranza de Ensueño Ya eres mi azul visión en estuarios de encanto flamígero lucero, vibrante en mis estancias ígnea sinfonía de impresionante canto expresión suspirante de azulejas fragancias   Te he cubierto con ámbar, en mi púlpito santo con alfombras de sedas las rutas de distancias y en mirifico palio, sutil flor de amaranto encapsulas de dicha mis prístinas constancias   Te he visto en el cenit rojo del firmamento cual fulgurante estela fiel a silbos del viento ¡Ah!  Grandiosa deidad, visión de ambrosía   el corazón convulsa en su pulsar irredento ¡Remeciendo secretos de dulce fantasía! Al evocar la hora pronta, que puedas ser mi dueño   Beatriz Vicentelo