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A gusto...

Si plasmo ideas y cincelo rimas es solo por andar ansias y cimas.   Saber que hay otro espacio diferente un modo de habitar sin un dilema algún lugar para sentirme ausente del mundo y darle voz a mi poema.   No quiero rutas al tumulto externo que no sabe el camino de lo tierno.   Solo busco sin más, ese destello abierto de ilusiones y de anhelos para admirar de mi aventura aquello que entiende de palomas y consuelos.   Soy diferente porque no limito mi sueño que va en pos del infinito.   Donde disfruto, donde soy yo mismo gozando de una paz satisfactoria de una manera tal donde el abismo no exista ni en mi empeño ni en mi historia.   Y soy feliz con esta vida a solas con este navegar mis propias olas.   Que me dan luz y que me dan motivos para una dicha de sentirme aparte para reír, cumplir mis objetivos  muy a gusto con mi paz y con mi arte. Ernesto C á rdenas. ...

Alejamiento

  Alejamiento   Va el amor en el vientre de la sombra se lleva la sonrisa que ya aíra en lerdo corazón que no nos nombra por óxidos de ofensa y de mentira   Calabrina pausada letanía  en el fúnebre ocaso que apocopa   y aquel eco ritual de lejanía signa un alejamiento que galopa   El esbozo compacto de costumbre avizora retiro en el estío Y se alejaron por opuesta lumbre tan igual, tu cariño como el mío Beatriz Vicentelo  

Voy a esperar por ti…

  ” Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo” De la Bibli a... Eclesiastés . 1 - 8   Voy a esperar por ti con la firmeza sin prisas, natural como se espera mover del ajedrez alguna pieza o el cruce de una calle a la otra acera.   No forzaré el momento de tu entrega todo tiene un instante, una abertura todo tiene su tiempo, todo llega exacto cual la fruta que madura.   Voy a esperar por ti con la confianza tranquilo, sin variar en el esquema como espero del surco la bonanza o la musa triunfal para un poema.   Sin que importe que niegues el futuro escrito está en tu vida aunque no quieras por eso esperare no me apresuro a ver saltar la chispa en tus hogueras.   Y entonces será luz lo taciturno será extender las manos y tomarte será por fin el turno de mi turno el turno que me llega para amarte.   Haciéndote saber que fui el profeta quien supo ver tu andar y tu destino el mismo de los versos, el poeta que puso en tu sentir el torbellino...

El era..... Por el Día del Padre

Él era...   Era ave luminosa de armonía un encanto de luz en mis albores adalid sin igual de defensores mi Monarca Real de gran hombría   Él era, mi diadema de ambrosía el príncipe soñado en mis candores mi arcoiris fulgurante de colores Mi padre amado  ¡Alma del alma mía!   Era alegría en expresión constante ejemplo de tesón, sabiduría ¡Un ángel que llegó para ser guía! ¡Un ángel que quedó en mí, palpitante!   Beatriz Vicentelo    

Sabré ...

Sabré mirar por dentro sin temores al nuevo amor que asome las narices sin cometer de nuevo los errores antiguos que dejaron cicatrices.   Sabré arrancar total lo que sustenta el alma para hallar mi independencia para borrar al fin tanta tormenta que casi me conduce a la demencia.   Sabré dónde pisar, saliendo ileso dejando en el pasado lo indeciso a otro afán que no aguarde por un beso encontrar el camino al paraíso.   Por eso ves que con apuros huyo para escapar de tu pasión barata y al marchar  hoy contento  sin lo tuyo espero nunca más meter la pata.   Ernesto Cárdenas.

Como un regalo...

No fue bueno esperar para marcharte no era tan necesario el sacrificio hace tiempo pudiste evaporarte y yo dejar atrás tanto suplicio.   No te sorprendas si te digo ahora que fue una bendición la despedida para tener las luces de otra aurora dando a mi libertad la bienvenida.   No sé por qué te demoraste tanto al irte con apuros de mi historia haciéndome vivir en el espanto pensando que no había escapatoria.   Hoy que te alejas creyendo que me hieres que algo se muere en mí frente a tu ausencia te comunico empiezan mis placeres con otra amenidad sin tu presencia.   Con otra sensación para mi vida total en su virtud donde señalo la hermosa facultad de tu partida que la tome de Dios como un regalo.   Ernesto Cárdenas.

¿Debí Hacerlo?

¿Debí Hacerlo? Era ella… y era yo, ella tenía el sol del día yo, el alba de madrugada El con las dos compartía y a las dos … nos engañaba.   Ella… ¡Ella lo quería! Y yo… ¡Yo lo amaba! El sentía que a las dos por igual, nos adoraba.   Y los canjes se daban igual que sus labios cuando besaban ¡Sus brazos estremecían! Cuando la luna meditaba ¡Ay corazón de falsía! ¡¿Cómo podía  … Cómo podía?!    Ella…  En él creía Yo… Yo desconfiaba Y entre malezas de dudas y mentiras ¡Los celos a mí… me mataban! El tiempo pasaba Ella… Confiada Yo… Reclamaba    Y fueron años… ¡De traición, amor y fantasía! Indagué… ¡Ya lo sabía! Ella… ¡Nunca lo supo! Un día ella… ¡Ella se casaba! Yo por encararlo… ¡Sola lloraba! Hoy, ella envejece con él ¡Yo, sola en mi vejez! Beatriz Vicentelo