No se sabe...
No se sabe en qué punto compasivo o perverso nos sorprende mañana un dilema diverso. Un arpegio de risas o un motivo que enluta un amor que levita o una sombra que amputa. No se sabe de plano porque todo sorprende con la noche que asfixia o una luz que se enciende. Ya que nada es seguro, cambia el ritmo a diario de un azar que sonríe o nos muestra el calvario. Otro signo, otro impacto que jamás esperamos para un himno de adentro o una fe que matamos. Por un acto imposible que agotó los empeños de algo tibio que pudo ser arrullo en los sueños. No se sabe en qué instante se disipa el perfume de un amor que nos deja un dolor que consume. Tras el raro camino de un suceso que a veces nos condena a ser reos o nos hace ser jueces. Al girar nuestra marcha, alteraba el suceso de un delirio sin tiempo que esperó solo un beso. No se sabe el momento donde acaba la huella donde empieza el delirio o se apaga una estrella. Ernesto Cárdenas. huella donde empieza un delirio o se apaga ...