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Sobre la bondad del corazón. Prosa.

Hay almas que son afables, indicios de algo en sus actos, en sus naturalezas que les da estatura, que les da la virtud de ser benevolentes, que las aparta de lo común, de lo ordinario para entrar en ese espacio de la cordialidad que es un don, como una lógica del entendimiento a todas las criaturas por principios, por abnegaciones, por sensibilidades, por cuestiones espirituales que en la distancia solo son entendidas, solo son comprendidas luego de pasado el tiempo, después de un sacrificio personal que dejó un recuerdo en la memoria, en la reminiscencia colectiva de los pueblos, que necesitan un lapso, un decurso para observar la historia, para abarcar en toda su dimensión la marcha de los hombres por el mundo. Hablo de personas que no son indiferentes a las penas, a los dolores ajenos, hablo de conciencias claras, de manos extendidas para ofrecer una ayuda, una solidaridad por voluntad sincera que no espera recompensas, hablo de la generosidad que se practica como un dogma, y por ot...

Jamás se Podrá....

Jamás se Podrá...   Puede el tiempo mostrar con feroz algarada su alfanje de furor como cruento castigo trizar las perspectivas con penar del hostigo y postrar con quebranto su crueldad despiadada   Sí, puede dar la vida su hora desesperada que en polvo de salmueras reviste el enemigo esperando lancemos súplicas de mendigo o se maldiga y niegue, la suerte permutada   Claro que puede dar mendrugos de pitanza  despojar pertenencias quedando sin abrigo hundir en cenagal sementeras de trigo mas jamás logrará... ¡Se pierda la esperanza!   Beatriz Vicentelo  

Envejeciendo vamos...

Envejeciendo vamos y aquí estamos con el amor de ayer, con el empeño exacto frente al tiempo donde atamos el rumbo de los dos a un solo sueño.   A un equilibrio sin perder el paso cerrando a los de afuera nuestros planes con buenas vibras y sin un retraso para sembrar con risas tulipanes.   Los años pasan y seguimos juntos soltando riendas a un delirio cierto donde conscientes de nuestros asuntos somos dos barcas hacia un mismo puerto.   Por el motivo de entender que unidos nada nos rompe este sentir de altura este cariño donde los latidos suben del alma la temperatura.   Envejeciendo vamos sin temores al tiempo que presagia la partida cuando la parca borre los colores para empezar a amar en la otra vida.   Ernesto Cárdenas.

Tocan mi Puerta

 Tocan mi Puerta   Que hay un madero ordinario entumecido con un clavo oxidado ante mi puerta llave de incertidumbre cuelga cierta con un gimo impotente refundido   Afuera infiel silencio disuadido por la noche que atisba muy despierta espera con asaz paciencia abierta si corro pasador,  si abrir decido   ¡Ah madero! Ya tanto te has mostrado que te puedo tallar de lado a lado ¡Eres mi postrer lecho, ruin sin luz!   ¡Aquel heraldo negro de Vallejo! Donde se podrirá este pellejo ¡Con tu clavo asesino de Jesús!   .......................................   Beatriz Vicentelo  

Sueños de Luna

  Sueños de Luna   Quiero alcanzar luna de tu cielo retozar en su espuma de nata tallar tu dormir en terciopelo el latir de un sueño de plata con mi nombre adosado a tu anhelo   Quiero las horas de tu desvelo y con su luz de blanca fogata recorrer tu piel cual arroyuelo con la mimosidad de una gata encendiendo fervor de tu enmielo   Y quiero ser, imán de tu anzuelo en alborado mar,  tu pirata ¡Espadachina de arrojo y vuelo! Para al apresarme tu ansia innata ¡Ser la fiel prisionera de tu celo! Beatriz Vicentelo  

El tiempo te disipa…

El tiempo te disipa, va extinguiendo tu vida sin variar el escenario nada vale el esfuerzo de un remiendo tras el paso fatal del calendario. Que es la medida para tomar notas de aquello que transcurre como un río cuando en tus pasos la existencia agotas y pasas de la luz a lo sombrío.   Todo es normal, un viejo reglamento estatutos de arriba flagelantes la rúbrica final de un testamento que tienen que cumplir los caminantes.   El reloj te recuerda que algo pasa en el silencio exacto de las horas algo que sin notarlo te rebasa y apagará el color de tus auroras.   El tiempo es un periodo, es un suceso que borrara un buen día tu latido un rito que se cumple, es un proceso para marchar como otros al olvido.   Ernesto Cárdenas.

Cuando las Palabras Sobran

  Cuando las Palabras  Sobran   Supe amarte de solo una manera con dulzura que entraña el fiel encanto con un empeño casi sacrosanto igual con celos, aunque no quisiera   Disimulé inquietud como pudiera mas bullía en mi sangre "algo" de espanto Algo había..., con cierto   desencanto era un "algo" al final de amante vera   Sin poder, una noche, contenerme te seguí   por oscuros floreales ¡Llovía cual presagio de mi angustia!   Y no me equivoqué, bajo nogales a ella besabas. Otro día al verme callé y amor en rosa, rodó mustia   “¿Por qué tu flor enmustia?” Preguntaste, subiendo por la cuesta Igual callé, no di ni una respuesta   Beatriz Vicentelo