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El pago...

No pudo ser ya anciano lo que quiso   con pesadumbre meditaba en ello tal vez por dejadez, por indeciso por empujar su vida al atropello.   Por esas cosas que repiten nudos en cada acontecer de la existencia por esos golpes que resultan rudos y castigan como una penitencia.   Sin tiempo para dar un nuevo giro sin ánimo tampoco para el paso ni avizorar la paz para un retiro detrás de la amargura y su fracaso.   Miró su historia, se sintió agotado con la ilusión ya muerta y sin alientos sabiéndose total un condenado lejano del amor de otros momentos.   Se cerró por dentro, apagó aquel faro antiguo de otra fe para la andanza ya sin consuelo, sin hallar amparo perdida para siempre la esperanza.   Era el pago llegado tras la marcha del goce licencioso en los excesos era el instante de sentir la escarcha en el fondo de su alma y de los huesos.   Ernesto Cárdenas. ...

La Magia de tu Verbo

   La Magia de tu Verbo   Tus versos levitaron mis otoños al cielo fueron rosas, gardenias, con jazmines de encanto fue la esencia de aromas sacudiendo el desvelo agitándose mi hora con desenfreno santo   Y me llené de versos, con belleza de canto el claro de la aurora me concibió de anhelo mientras tú al otro lado, con poder de alicanto enviabas tus poemas en inventado vuelo     Dime ¿Qué fuera de ambos al no existir la letra? ¿Si la voz de un poema no arrullara a distancia y no embelesara con su ambarina dulzura?   ¡La pluma es hechizante!   ¡Bálsamo de fragancia! Exquisitez lejana que a dardos nos penetra... y hace danzar al alma ¡Con liras de locura! Beatriz Vicentelo  

Hay maldades...

Hay maldades clandestinas por horizontes diversos por motivos que perversos asechan en la esquinas obsesiones que mezquinas se pudren en la semilla y en la oscura pesadilla de un corazón sin tamaño que solo por hacer daño hecha lodo en lo que brilla.   Son los mismos que clavaron a Jesús en el madero y aún siguen el derrotero antiguo de los que ataron al relapso y lo quemaron por pensamientos distintos por zigzaguear laberintos en el alma y en su agrado y por seguir del malvado las heces de sus instintos.   Hay maldades que son huellas ajenas de sensaciones y carentes de emociones navegan por las querellas que no aceptan las estrellas de otro ser que fue valiente del que siguió la corriente de su fe como un empeño y puso proa a su sueño sin temor ante el torrente.   Hay maldades por envidia por falta de orgullo propio por algún motivo impropio que termina en la perfidia en el rencor, en la insidia que derriba lo que vuela del que siente, del que anhela querer y no ser cob...

Labor Sacrificada

 Labor Sacrificada Ya despunta la aurora con el canto del gallo ya despereza el cuerpo, para iniciar jornada la cosecha se extiende por la vega dorada con trigal ajilado blandeando en su tallo   El trillado del trigo continuo sin desmayo tírese contra piedra   de gavilla a majada con cintura quebrada, con espalda doblada con manos agrietadas, con círculos de callo   ¡Ah! Labor miserable que el labriego ejecuta ante cruel desbalance del patrón que refuta el sudor del paisano, con esfuerzo y afán   Y es tan breve el descanso, el que da quien ejerce tenaz terrateniente cuando el pobre se yergue   de tanto hacer la siega…,   para migas del pan Beatriz Vicentelo

La Fotografía

    La Fotografía   Un retrato dormía en cuencas de dulzor y con hojas en flor,   entre misivas hablaba de un amor con devoción Fijamente al mirarlo algo en mí sucedió sus ojos todavía hablaban de un amor que no se dio Seco en su cartulina el párpado del tiempo pestañeaba penas en fulgor y un zureo de beso en golondrina alborotaron lágrimas tranquilas por la fotografía que mi pecho convulso acurrucó Y con punta de dedos palpé el rostro y acaricié de nuevo sus cabellos delineé sus labios ardorosos sus mejillas, su cuello… ¡Cuánto amor encerraba ese cartón! Ya ni recuerdo qué nos separó "¿Dónde estará, con quién?" Me miré en el espejo “he cambiado, habrá cambiado él " ¡Ah!  Quien hubiera dicho que ese bonito amor que tanto amé hoy esté reducido a un pálido y gastado papel Beatriz Vicentelo  

Todo es normal...

Todo es normal, no importa ser correcto en estos tiempos donde todo vale todo pasa, se olvida hasta el defecto del que da simplemente o el  que regale.   El bueno será pasto del canalla no importa cuánto busque la concordia el mundo será siempre una batalla constante donde no hay misericordia.   Es mejor ser odiado entre la gente que sufrir como hiciera el nazareno y no ser ese burro permanente al que todos dan palos por ser bueno.   Es mejor estar alerta a la sorpresa el mundo es un teatro de antifaces nadie dice quién es, nadie confiesa lo que son más allá de sus disfraces.   La experiencia y el tiempo ratifica luego de tanto s  golpe s  lo certero aquello doloroso que hoy me indica que el lobo quiere manso al que es cordero   Ernesto Cárdenas.

Metiéndome en política ajena...

Ya vienen las elecciones y antes que todo, a priori tu voto sin objeciones dale a Keiko fujimori. Dale una oportunidad y demostrar su valía puede que su autoridad traiga luz de medio día.   Su padre a pesar de todo trajo un poco de reposo porque liquidó a su modo a sendero luminoso.   Hoy los tiempos han cambiado mirando lo se tiene con nuevo significado y  Keiko es la que conviene.   Ernesto C.