Una costumbre...
Te falta para amar tener empeños sentir con alma ese motivo grato para encender de la pasión los leños que lancen tu emoción al arrebato. Sacar afuera lo que grita dentro lo que estremece el sentimiento entero para sin miedo caminar al centro de aquello que es el cauce verdadero. Porque el amor puntual es ese reto constante de encontrar magia en las cosas es entender de dos ese secreto que rima con el beso y con las rosas. Atar las pieles a un afán exacto a una intención total que prevalezca para firmar con el delirio un pacto que toque el sentimiento y lo estremezca. Tener presente de que el tiempo pasa para llegar feliz hasta la cumbre para avivar del corazón la brasa y hacer de la ternura una costumbre. Ernesto Cárdenas.