La prosopografía…
La prosopografía es una palabra compuesta de origen griego que significa descripción, para una persona o para un animal, y es en realidad como una pintura viva, algo real, una especificación corporal que ya se usaba desde los tiempos clásicos. El mismo Cervantes nos da un ejemplo de prosopografía en sus novelas ejemplares cuando nos da una reseña de él mismo: “Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha...