La Carreta del Destierro... Octavas Agudas
La Carreta del Destierro Rechinan las carretas en mi oído en traqueteo abstracto penitente la cauda de conciencia intermitente ajusta la garganta del dolor. ¿Será que pagaré por mis errores viajando hacia el destierro de un asilo? ¡Ah, destino malévolo intranquilo, que despoja la paz con su fragor! Se quiebra el alma desolada triste al verme como un fardo rezagado un mueble enmohecido, oxidado que no sirve ni para dar calor. No pedí esta vejez desamparada Yo era para ellos…, ¡Juno de la Roma pudiente soberana! Hoy soy la poma sobrante de una mesa sin color. Ya oscureció mi noche solitaria la nocturnal brisa grita mi nombre la carreta en mi puerta sin que asombre trae al grotesco auriga abrumador. Y en temblor mi palabra pide un ¡no! ¡Que el instante todavía no llega! E insiste con el llanto que les ruega ¡No!..., ¡Por la santa madre del Señor! Beatriz Vicentelo Prueba 1: La Regla Técnica (La ley que ma...