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Digo tu nombre ahora...

Digo tu nombre ahora sin sentir emociones tras el tiempo perdido por muchas decepciones. Concentrando mi empe ñ o por la fe que renace para sentir que el alma de nuevo se rehace.   Sale de la mortaja ya antigua de tus cosas que solo me dejaron memorias escabrosas.   Por eso al alejarme razono frente al hecho ante la despedida del hielo de tu lecho.   Donde todo era falso, todo fue un desconsuelo un marasmo, lo oscuro de un abismo y un duelo.   Tuvo Dios compasiones de mi desesperanza para poner la risa de nuevo en mi balanza.   Darme otra perspectiva con notas en la senda para que viera claro quit á ndome la venda.   Busca para tus pasos la luz de otro camino donde quiz á s la suerte te arrime otro cretino.   Otro que sin saberlo penetre en la tormenta y un pr í ncipe se crea que salva a cenicienta.   Hasta el final de todo que vea el resultado lo triste de una historia de un hecho consumado   Donde despierte un d í a notando la falacia la mi...

Igneo Poeta

Ígneo Poeta  Sentía mi alma penas con fuerza avasallante por una mala aurora que descuadró mi sueño Y tú, haz rutilante..., ¡Con increíble empeño! Llegaste cual estela, translúcida espumante!   Alumbras con arco iris mi lindero agobiante con tu amistad de siempre, con tu sentir risueño y el ave mal herida, ante tu desempeño ¡Se levanta con ánimo férvido pujante!   Soy yo ahora quien marcha, a tus corintios brazos voy tras la luz que da tu centelleante entrega ¡Ah!   Mi prolijo Orfeo llega al borde del llanto   tu fineza de lira desechando fracasos ¡Vienes vivaz ornando ceñido istmo en mi omega! Tanto así, pero ¡tanto! que muero hoy por tu canto Beatriz Vicentelo  

Tarde supiste ...

Tarde supiste lo que te quería lo que eras en mi vida y en mis cosas y tarde para ver en tu apatía lo tuyo entre mis versos y mis prosas.   Tu cariño ante todo que primero indicaba a mi existir prioridades sin importar clavado en el madero quedaran por tu amor mis dignidades.   Tarde supiste entonces que tu historia ligada estuvo siempre con mis pasos para una facultad que meritoria no tuvo entre sus sueños los fracasos.   Pero ves radical...  todo ha cambiado no importa tu experiencia y madurez no te puedes aislar de ese pasado que hoy marca un epitafio en tu vejez.   Solo queda aceptar tras tu partida aquello que aprendiste de improviso que es saber tras los baches de tu vida quién fue el hombre al final que más te quiso.   Ernesto Cárdenas.

Amargura

 Amargura He ido a ti, con los párpados cerrados, turbada por la pena de tu adiós y fui entre magnetismos figurados, cual si de lejanías llamara Dios   Atravesé los límites osados ¡Ah!..., De la tierra al viento; viento al sol y extraviada en sombríos exaltados caí llorando en brazos de alcohol   Yo no puedo quejarme, frases cálidas me abrazaron:  bailé, canté, gocé. Sí, te busqué en los brindis de desquicios   y amando mis ojeras camas pálidas..., ¡Nunca te hallé!..., Me hechizaron “Dionisios” ¿Que si acaso me amaron?... ¡Yo qué sé! Beatriz Vicentelo

Será...

Será todo distinto, será hermoso ese instante bonito del encuentro será como extender lo clamoroso a otro horizonte nuevo desde adentro. Como habitar un sueño en el desvelo cabalga ndo emociones y  locuras llevando el entusiasmo hasta  ese anhelo de contigo inventar mil travesuras. Será romper esquemas en la historia y compartir la risa ilimitada será como enterrar otra memoria para un retorno entero a tu alborada. Como rimar la risa  y el silencio con tu beso total en la porfía en otra latitud porque evidencio que hay lumbre para amarnos todavía. Será todo distinto en esa orilla de un río que desborda sensaciones será como volver a la semilla y abrir de par en par los corazones.  Ernesto Cárdenas.

El Después de una Guerra

  El Después de una Guerra   Querer quisiera bastos de armonía la fuente inagotable de progresos último escancio en copa de ambrosía la súplica sublime de los rezos   Y es que vaga la falsa idolatría por escollo escondido en espejuelo ya no alumbra el escollo en fantasía late inútil el llanto del pañuelo   Inconforme y sin honra, ha llegado sobre enlutado campo tenso asido ave rancia con pico amalgamado   levantando   el mástil macilento la sangre del “logrado” vencimiento con triunfo…, ¡Tan igual haber perdido! Beatriz Vicentelo  

El beso…

El beso es la manera de dos bocas unidas para un fin determinado es la pasión intensa cuando tocas el alma sumergida en el agrado.   Es una comunión de dos motivos atados al afán de los deseos y una manera de saber activos los nervios sin pensar en regateos. Es   darlo todo en eso fascinante de labios con tesón   en el espasmo es entender la magia en lo apremiante que lleva del empeño al entusiasmo. Es la miel que despierta los anhelos como un florecimiento de azahares es palpar la existencia de otros cielos escuchando el cantar de los juglares.   El beso es la emoción y es el placer que olvida en ese instante los agobios y visto de otra forma puede ser               también un intercambio de microbios. Ernesto Cárdenas.