La Ultima Aventura
La Última Aventura Puedo estar a tu lado, sin que tu alma lo sepa acariciar tus manos con temblor de doncella rozar suave tus labios, con la ilusión que trepa al pensarme contigo bajo el haz de una estrella. Puedo cantar tu luna -sin que el recelo quepa- el verso con fulgor perfilado en centella y puedo alzar en fuego sin prisa ni retrepa la inmensidad de mi amor que revienta y resuella Puedo montar tu potro furioso de locura y cuando campanas del averno estén tañendo ¡Saltar al precipicio final de tu aventura! Y en la caída oculta, llegar viva muriendo ¡Y cubierta de sangre!..., ¡Envuelta de ternura! Decir en postrer verbo, como te estoy queriendo Beatriz Vicentelo