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Mostrando las entradas de marzo, 2026

En fin, todo un misterio…

  “Entonces los hijos de Dios empezaron a fijarse en las hijas de los hombres”             De la Biblia,  Génesis,  versículo 6:2 ¿Quiénes eran estos hijos de Dios? estos antiguos visitantes, que llegados desde el cielo se unieron con las mujeres de la tierra, se juntaron y con ellas procrearon hijos, vástagos que los griegos llamarían titanes o semidioses en sus historias, en sus narros, y que luego pasarían  a la mitologías, como Hércules, Anteo, Atlas y Prometeo entre otros, quienes fueron estas deidades que más tarde pasaron a la leyenda de otros pueblos, donde se les recuerda como gigantes. ¿De dónde llegaron esos seres que mienta la Biblia en el génesis ?  aquellos visitantes que se recuerdan hoy, y que invitan a pensar en ese enigma,  en eso de otro ayer, de otro momento, que tal vez fue un suceso real que vivieron de antiguas civilizaciones.  La misma palabra" Ángeles"  significa enviados, ¿Enviados por q...

Maldito Amor

¡Maldito Amor! La noche con su negrura avasalla  tiene el ingenio,  donde con rareza desea encapotarme de tristeza con el recuerdo de tu amor canalla Te ofrece a mi memoria cual medalla oxidando el pulso de mi entereza  ¡Tú estólido llamado en mi cabeza! Hinca con profusión que en sangre estalla Son instantes de lucha con la noche ¡Con tu sombra vestida de fantoche! ¡Ah amor maldito títere que abate! Arrancarte no tardo de mi mente ¡Ya eres débil espectro persistente! Y yo... ¡Ah yo!.., ¡Soy leona de combate! Beatriz Vicentelo  

Es menester...

Es menester que sepas que vibro en las tensiones cuando el recuerdo asoma tu luna en mis balcones. Cuando tu voz me enreda, me muestra lo apremiante del alma que me grita que tú eres lo importante. Que solo en ti se ajusta la fe de un arrebato que araña mi nostalgia de noche como un gato. Y es que me das constante razón en la medida exacta para un beso que eleva y no se olvida. Que muestra su universo tras cada madrugada donde sin ti mis pasos se pierden en la nada. Es menester que sepas que todo se enraíza para un florecimiento detrás de la ceniza. Para un presentimiento que escala en su impaciencia la cima de un delirio que anhela tu presencia. La ruta que presagia un grato itinerario para algo en mis delirios  que se hace necesario. Para escribir la historia de un verso diferente para buscar tu abrazo que roza lo excelente. Es menester que sepas que hay una sinfonía en todo mi horizonte, cuando te pienso mía. Ernesto Cárdenas. ...

La Otra Cara de la Vida

 La Otra Cara de la Vida Era un niño de la calle, pájaro frutero si él no robaba,   simplemente no se comía ¿Padres?   ¡Dime indolencia con certeza ¿qué es eso?! ¿Hogar?   Otra de tantas mentiras de la vida En robos, ultrajes y cárceles fue creciendo era piedra que rodaba perdiendo inocencia se hizo hombre inspirando mal concebido respeto pero sobrevivió hasta cierta edad sin conciencia   ¡Ah sangre que se ponzoña infectándose intrépida! Ya no hay amargura, ni hay quebranto, ni hay infiernos y cuando llegó   la consecuente silla eléctrica el cura pregunta:    Pa' su madre ¿algún correo? Como si de arrepentimientos hablar quisiera respondió quedo:   Si la tuve..., ¡Maldita sea! Beatriz Vicentelo    

La Maja Desnuda

 La Maja Desnuda La dama a la sesión va, de pintura con reluciente blanco rebociño guardan   pupilas el candor de niño y angostura de avispa, su cintura   Bajada la faldilla sin premura desabrocha el ajuste del corpiño y su piel con tersura del armiño es un cuadro carnal en su hermosura   Y gente habla,   que Goya no contuvo instintos naturales de su hombría con ellos peleando, él sostuvo   pincel que tremolaba; y no se abstuvo de acariciar la piel que se ofrecía para obra que pasó a postrimería   Beatriz Vicentelo

El pago...

No pudo ser ya anciano lo que quiso   con pesadumbre meditaba en ello tal vez por dejadez, por indeciso por empujar su vida al atropello.   Por esas cosas que repiten nudos en cada acontecer de la existencia por esos golpes que resultan rudos y castigan como una penitencia.   Sin tiempo para dar un nuevo giro sin ánimo tampoco para el paso ni avizorar la paz para un retiro detrás de la amargura y su fracaso.   Miró su historia, se sintió agotado con la ilusión ya muerta y sin alientos sabiéndose total un condenado lejano del amor de otros momentos.   Se cerró por dentro, apagó aquel faro antiguo de otra fe para la andanza ya sin consuelo, sin hallar amparo perdida para siempre la esperanza.   Era el pago llegado tras la marcha del goce licencioso en los excesos era el instante de sentir la escarcha en el fondo de su alma y de los huesos.   Ernesto Cárdenas. ...

La Magia de tu Verbo

   La Magia de tu Verbo   Tus versos levitaron mis otoños al cielo fueron rosas, gardenias, con jazmines de encanto fue la esencia de aromas sacudiendo el desvelo agitándose mi hora con desenfreno santo   Y me llené de versos, con belleza de canto el claro de la aurora me concibió de anhelo mientras tú al otro lado, con poder de alicanto enviabas tus poemas en inventado vuelo     Dime ¿Qué fuera de ambos al no existir la letra? ¿Si la voz de un poema no arrullara a distancia y no embelesara con su ambarina dulzura?   ¡La pluma es hechizante!   ¡Bálsamo de fragancia! Exquisitez lejana que a dardos nos penetra... y hace danzar al alma ¡Con liras de locura! Beatriz Vicentelo  

Hay maldades...

Hay maldades clandestinas por horizontes diversos por motivos que perversos asechan en la esquinas obsesiones que mezquinas se pudren en la semilla y en la oscura pesadilla de un corazón sin tamaño que solo por hacer daño hecha lodo en lo que brilla.   Son los mismos que clavaron a Jesús en el madero y aún siguen el derrotero antiguo de los que ataron al relapso y lo quemaron por pensamientos distintos por zigzaguear laberintos en el alma y en su agrado y por seguir del malvado las heces de sus instintos.   Hay maldades que son huellas ajenas de sensaciones y carentes de emociones navegan por las querellas que no aceptan las estrellas de otro ser que fue valiente del que siguió la corriente de su fe como un empeño y puso proa a su sueño sin temor ante el torrente.   Hay maldades por envidia por falta de orgullo propio por algún motivo impropio que termina en la perfidia en el rencor, en la insidia que derriba lo que vuela del que siente, del que anhela querer y no ser cob...

Labor Sacrificada

 Labor Sacrificada Ya despunta la aurora con el canto del gallo ya despereza el cuerpo, para iniciar jornada la cosecha se extiende por la vega dorada con trigal ajilado blandeando en su tallo   El trillado del trigo continuo sin desmayo tírese contra piedra   de gavilla a majada con cintura quebrada, con espalda doblada con manos agrietadas, con círculos de callo   ¡Ah! Labor miserable que el labriego ejecuta ante cruel desbalance del patrón que refuta el sudor del paisano, con esfuerzo y afán   Y es tan breve el descanso, el que da quien ejerce tenaz terrateniente cuando el pobre se yergue   de tanto hacer la siega…,   para migas del pan Beatriz Vicentelo

La Fotografía

    La Fotografía   Un retrato dormía en cuencas de dulzor y con hojas en flor,   entre misivas hablaba de un amor con devoción Fijamente al mirarlo algo en mí sucedió sus ojos todavía hablaban de un amor que no se dio Seco en su cartulina el párpado del tiempo pestañeaba penas en fulgor y un zureo de beso en golondrina alborotaron lágrimas tranquilas por la fotografía que mi pecho convulso acurrucó Y con punta de dedos palpé el rostro y acaricié de nuevo sus cabellos delineé sus labios ardorosos sus mejillas, su cuello… ¡Cuánto amor encerraba ese cartón! Ya ni recuerdo qué nos separó "¿Dónde estará, con quién?" Me miré en el espejo “he cambiado, habrá cambiado él " ¡Ah!  Quien hubiera dicho que ese bonito amor que tanto amé hoy esté reducido a un pálido y gastado papel Beatriz Vicentelo  

Todo es normal...

Todo es normal, no importa ser correcto en estos tiempos donde todo vale todo pasa, se olvida hasta el defecto del que da simplemente o el  que regale.   El bueno será pasto del canalla no importa cuánto busque la concordia el mundo será siempre una batalla constante donde no hay misericordia.   Es mejor ser odiado entre la gente que sufrir como hiciera el nazareno y no ser ese burro permanente al que todos dan palos por ser bueno.   Es mejor estar alerta a la sorpresa el mundo es un teatro de antifaces nadie dice quién es, nadie confiesa lo que son más allá de sus disfraces.   La experiencia y el tiempo ratifica luego de tanto s  golpe s  lo certero aquello doloroso que hoy me indica que el lobo quiere manso al que es cordero   Ernesto Cárdenas.

Metiéndome en política ajena...

Ya vienen las elecciones y antes que todo, a priori tu voto sin objeciones dale a Keiko fujimori. Dale una oportunidad y demostrar su valía puede que su autoridad traiga luz de medio día.   Su padre a pesar de todo trajo un poco de reposo porque liquidó a su modo a sendero luminoso.   Hoy los tiempos han cambiado mirando lo se tiene con nuevo significado y  Keiko es la que conviene.   Ernesto C.

Por la alegría…

No espero retornar eché la suerte como César cruzando el Rubicón y rogando otra vez no poder verte ni un instante siquiera de ficción.   Todo lo que pasó quedó enterrado sin empeño de volver sobre lo ido hoy eres solo un trasto del pasado atada a ser la sombra y ser olvido.   Tan solo un trago amargo, un mal momento que va del desencanto a la acidez donde no vi las fauces de tu abismo al que marché  por una estupidez.   Pero curado del antiguo espanto y lejos de tu amor del que rehuyo hoy cierro el corazón a cal y canto pisando tu recuerdo con mi orgullo.   Por la alegría de saberme   afuera de tu ruta sintiéndome tranquilo para vivir feliz a mi manera sin tener a mi lado un cocodrilo.   Ernesto Cárdenas.    

El Velero de tu Sombra

El Velero de tu Sombra   El velero de tu sombra   va río abajo con su ego por ratos ríe otros llora en devaneo colérico en cada bogar me nombra enardeciéndose terco Tú te inventaste un adiós porque no seguí tu juego   no   di   voz de sumisión   porque nunca fue mi rezo Y tus anclas se levaron y partiste de mi puerto creyendo que sentiría quiebre de nuestro convenio ¿Sabes en verdad que hice? Teñí fibras de mi pelo en una fiesta de gloria con sangre de cuervo negro El velero de tu sombra, no dejó ningún reflejo mas bien despertó a la otra que yacía durmiendo y aquí la tienes, gozosa disfrutando de su puesto Beatriz Vicentelo

El Último Brindis

  El Ultimo Brindis   Murió infecto de ron, aguardiente y vino tinto el dipsómano, zar que fuera en lo imaginado con lira de monarca, ascendió a lo ignorado dejando su lirismo como verso sucinto.   El verbo se perdió por el rincón del recinto palabra de un adiós se dio triste resignado enmudecieron pálidos en ademán postrado los beodos del bar recordando al extinto   Pronto el ebrio más joven con su voz seca dijo: "Brindo por el poeta muerto que hoy es ausencia que su espíritu brinde su inspirado acertijo"   Y entrando un aleteo de insectos en potencia alrededor de un vaso, dentro del escondrijo...  cual si brindara el vate  ¡Se derramó la esencia! Beatriz Vicentelo  

Una costumbre...

Te falta para amar tener empeños sentir con alma ese motivo grato para encender de la pasión los leños que lancen tu  emoción  al arrebato.   Sacar afuera lo que grita dentro lo que estremece el sentimiento entero para sin miedo caminar al centro de aquello que es el cauce verdadero.   Porque el amor puntual es ese reto constante de encontrar magia en las cosas es entender de dos ese secreto que rima con el beso y con las rosas.   Atar las pieles a un afán exacto a una intención total que prevalezca para firmar con el delirio  un pacto que toque el sentimiento y lo estremezca.   Tener presente de que el tiempo pasa para llegar feliz hasta la cumbre para avivar del corazón la brasa y hacer de la ternura una costumbre.   Ernesto Cárdenas.

Por si Acaso....

Por si Acaso...   Soy relámpago y luz en tu desvío beso negado en tu alba repentina el fulgor del reflejo en tu atavío el aroma secreto de tu esquina   Mas, vienes como revoltoso río imponiendo tu agua regañina llegas con altivez a mi plantío queriendo socavar mi rosa y espina   Y con fuerza tozuda de tu genio forjando aros sin firma ni convenio ¡Me extiendes desafío con tu treta!   ¡Ah! Espero sin temor tu desenfreno Que si bien crees ser centella o trueno… Pues verás, no soy ni humilde ni quieta Beatriz Vicentelo 

Conmutación Amante

  Conmutación Amante   Ya eres el estallido de mi aurora radiante la expandida centella con   lumbrera de gloria la iridiscente estrella, en mi soñante historia esplendiendo ardorosa, una quimera amante   Ya encamino arrobada, hacia tu amor brillante voy en lomos de mirlos con revuelos de noria ¡Y alzo mis tulipanes de verde vanagloria! Con fervoroso orgullo, al viento trashumante   Verteré mis champañas con su brillo de gemas ¡Dando impulsos de tiempo a tus bellas pupilas! Que en embrujo de hora, es nácar de cristal   Dame el cierzo de aliento, vestido de alhucemas ¡La rutilante magia que al hablarme cintilas!   Con tu nardina voz, timbrando celestial Beatriz Vicentelo              

Por puro amor...

La quiso con pasión ilimitada sin desmayar a su ilusión ceñido y estaba su intención bien reforzada por un amor valiente y decidido.   Nada pudo sacarlo de la ruta que trazó el corazón enamorado con una fe tan grande y absoluta que esta dudar de aquello era pecado.   Por un amor enorme y sin fronteras que le gritaba adentro el sentimiento algo para escalar las cordilleras del alma más allá del firmamento.   El solo al fin quería contemplarla por celo y por locura… era su dama y porque nadie osara ni mirarla por puro amor... la estranguló en la cama.   Ernesto Cárdenas.