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Mostrando las entradas de abril, 2026

Lúbrica Mendaz

  Lúbrica Mendaz   Ha sabido saciar mi boca ansiosa   el jugo abrasador de tu infiel beso   disfrutó del delirio jubilosa   con el fuego ardoroso de tu exceso     Siempre luciendo como mariposa   quise probar del diablo el embeleso   y enterrando pureza esplendorosa   gusano de pecina fui travieso     Liberta de atavíos,  fui a tu boca  para darle mi  adiós, pero ella estaba  ofrecida en el lecho  sin moral     ¡Ah, en vano se alzó mi piel de isoca!   Que tornada en culebra que *puaba dócil  se rindió  ¡Al tálamo carnal! Beatriz Vicentelo *Puaba:  La palabra “puaba” procede como figura retórica, pero en la vida real, ninguna serpiente tiene la capacidad física de puar  

Trueque

Trueque    Quisiera ser hormiga, pequeña, casi nada y entre aquellas costuras de tu abrigo azulino introducirme quieta por la punta hilvanada y acariciar tu piel con disfrute divino   Ah, quisiera ser yo, la huella de tu andada absorber los peligros de tu osado camino ¡Y así cubrir tu paso con furia enamorada! Para ser compañera final de tu destino   Sí, cuánto ansiaría ser el agua de pozo y que tú acaso fueras ¡Náufrago en segundos! Ansioso de una gota como los moribundos   para sediento vengas a grito suplicante y por fin, proponerte, en frío calabozo el trueque de esa gota  ¡Por una hora de amante! Beatriz Vicentelo 

Una y mil veces...

Una y mil veces intent ó llamarla sabiendo de que ya no volvería sin poder de su mente desatarla por sentirla en el sue ñ o todav í a.    Su amor g rita ba en pleno desvarío con toda su pasión hecha torrente quer iendo ser empeño, el desafío. para tenerla siempre en su presente .   No pudo silenciar lo que sentía su voz confesional lo delataba vivir sin ella al fin era herejía y en el alma cargar como una traba .   Esa era su tragedia y su tortura su nombre pronunciar y recordarla por eso en el espasmo y la locura la lengua se cortó...  por no nombrarla . Ernesto Cárdenas.  

Cuando Regrese

Cuando Regrese   El día que regrese, he de ir a ti primero pondré mi dulce verso sobre tu viejo  atril despertará mi flauta su timbrado roncero con sonoro suspiro del pífano de abril   Te llenarán mis labios de mieles cenitales las flores de mis vientos te ofrecerán su olor vahos de mi algazara cubrirán ventanales y te daré mi mundo, en hojas de mi flor   Se alzará por la tarde del jazmín el aroma el alto campanario despertará en tu altar tú y yo nos volveremos una hermosa paloma que con el alma en alas, volará por el mar   Beatriz Vicentelo    

Digo tu nombre ahora...

Digo tu nombre ahora sin sentir emociones tras el tiempo perdido por muchas decepciones. Concentrando mi empe ñ o por la fe que renace para sentir que el alma de nuevo se rehace.   Sale de la mortaja ya antigua de tus cosas que solo me dejaron memorias escabrosas.   Por eso al alejarme razono frente al hecho ante la despedida del hielo de tu lecho.   Donde todo era falso, todo fue un desconsuelo un marasmo, lo oscuro de un abismo y un duelo.   Tuvo Dios compasiones de mi desesperanza para poner la risa de nuevo en mi balanza.   Darme otra perspectiva con notas en la senda para que viera claro quit á ndome la venda.   Busca para tus pasos la luz de otro camino donde quiz á s la suerte te arrime otro cretino.   Otro que sin saberlo penetre en la tormenta y un pr í ncipe se crea que salva a cenicienta.   Hasta el final de todo que vea el resultado lo triste de una historia de un hecho consumado   Donde despierte un d í a notando la falacia la mi...

Igneo Poeta

Ígneo Poeta  Sentía mi alma penas con fuerza avasallante por una mala aurora que descuadró mi sueño Y tú, haz rutilante..., ¡Con increíble empeño! Llegaste cual estela, translúcida espumante!   Alumbras con arco iris mi lindero agobiante con tu amistad de siempre, con tu sentir risueño y el ave mal herida, ante tu desempeño ¡Se levanta con ánimo férvido pujante!   Soy yo ahora quien marcha, a tus corintios brazos voy tras la luz que da tu centelleante entrega ¡Ah!   Mi prolijo Orfeo llega al borde del llanto   tu fineza de lira desechando fracasos ¡Vienes vivaz ornando ceñido istmo en mi omega! Tanto así, pero ¡tanto! que muero hoy por tu canto Beatriz Vicentelo  

Tarde supiste ...

Tarde supiste lo que te quería lo que eras en mi vida y en mis cosas y tarde para ver en tu apatía lo tuyo entre mis versos y mis prosas.   Tu cariño ante todo que primero indicaba a mi existir prioridades sin importar clavado en el madero quedaran por tu amor mis dignidades.   Tarde supiste entonces que tu historia ligada estuvo siempre con mis pasos para una facultad que meritoria no tuvo entre sus sueños los fracasos.   Pero ves radical...  todo ha cambiado no importa tu experiencia y madurez no te puedes aislar de ese pasado que hoy marca un epitafio en tu vejez.   Solo queda aceptar tras tu partida aquello que aprendiste de improviso que es saber tras los baches de tu vida quién fue el hombre al final que más te quiso.   Ernesto Cárdenas.

Amargura

 Amargura He ido a ti, con los párpados cerrados, turbada por la pena de tu adiós y fui entre magnetismos figurados, cual si de lejanías llamara Dios   Atravesé los límites osados ¡Ah!..., De la tierra al viento; viento al sol y extraviada en sombríos exaltados caí llorando en brazos de alcohol   Yo no puedo quejarme, frases cálidas me abrazaron:  bailé, canté, gocé. Sí, te busqué en los brindis de desquicios   y amando mis ojeras camas pálidas..., ¡Nunca te hallé!..., Me hechizaron “Dionisios” ¿Que si acaso me amaron?... ¡Yo qué sé! Beatriz Vicentelo

Será...

Será todo distinto, será hermoso ese instante bonito del encuentro será como extender lo clamoroso a otro horizonte nuevo desde adentro. Como habitar un sueño en el desvelo cabalga ndo emociones y  locuras llevando el entusiasmo hasta  ese anhelo de contigo inventar mil travesuras. Será romper esquemas en la historia y compartir la risa ilimitada será como enterrar otra memoria para un retorno entero a tu alborada. Como rimar la risa  y el silencio con tu beso total en la porfía en otra latitud porque evidencio que hay lumbre para amarnos todavía. Será todo distinto en esa orilla de un río que desborda sensaciones será como volver a la semilla y abrir de par en par los corazones.  Ernesto Cárdenas.

El Después de una Guerra

  El Después de una Guerra   Querer quisiera bastos de armonía la fuente inagotable de progresos último escancio en copa de ambrosía la súplica sublime de los rezos   Y es que vaga la falsa idolatría por escollo escondido en espejuelo ya no alumbra el escollo en fantasía late inútil el llanto del pañuelo   Inconforme y sin honra, ha llegado sobre enlutado campo tenso asido ave rancia con pico amalgamado   levantando   el mástil macilento la sangre del “logrado” vencimiento con triunfo…, ¡Tan igual haber perdido! Beatriz Vicentelo  

El beso…

El beso es la manera de dos bocas unidas para un fin determinado es la pasión intensa cuando tocas el alma sumergida en el agrado.   Es una comunión de dos motivos atados al afán de los deseos y una manera de saber activos los nervios sin pensar en regateos. Es   darlo todo en eso fascinante de labios con tesón   en el espasmo es entender la magia en lo apremiante que lleva del empeño al entusiasmo. Es la miel que despierta los anhelos como un florecimiento de azahares es palpar la existencia de otros cielos escuchando el cantar de los juglares.   El beso es la emoción y es el placer que olvida en ese instante los agobios y visto de otra forma puede ser               también un intercambio de microbios. Ernesto Cárdenas.

Lecciones sobre la sinonimia…

La sinonimia es como dicen un fenómeno semántico importante, porque se confunde con las palabras sinónimas, y en esto hay que tener mucho cuidado a la hora de escribir para no cometer errores, porque no son sinónimos muchos vocablos aunque se parezcan, no sé si esto entra en el estudio de la filología, que es la investigación que aborda la raíz, el origen del lenguaje entre otras cosas, pero con esta cláusula de la sinonimia se demarca en verdad el significado de las palabras, palabras que muchas veces se usan como sinónimos cuando no lo son, confundiendo la idea central del escrito. Daré algunos ejemplos: Hábito y costumbre. Parecen relacionadas al mismo concepto pero no es así. El hábito es una inclinación que se adquiere y luego por ese hábito se llega a la costumbre, lo cual nos indica que hábito y costumbre no abarcan el mismo esquema en el sentido estricto de la significación, uno conduce al otro. Hallar y encontrar. Se dice que se halla lo que no se conoce, y se encuentra aquell...

Renacimiento

  Renacimiento   Vengo de un huerto opaco, con tallos zaheridos con hojas remendadas, nervaduras hundidas y he dejado fatigas en pasos recorridos donde flor era espina…   la espina ansias perdidas   Y a través de las horas, los falsos prometidos han salteado arpegios en escalas plañidas con torpes mascarillas en disfraces urdidos en esta fausta danza, que orquesta nuestras vidas   Y, he aquí doy contigo, donde con tus sonrisas en riego, reavivan   somnolientos empeños con el sol de tu verbo, abonando mis sueños   Renacen sementeras, brotando yerbaluisas y se entonan los trinos, con dicha consentida sin importarles sean,   solo por corta vida Beatriz Vicentelo

Para una amiga inolvidable…

Esta poesía se la escribí a una amiga, a una que durante varios años estuvo en un foro, uno que ya no existe donde éramos tres, tres solamente, tres almas firmes en poemas y respuestas, esta amiga era mayor, ella y el esposo me escribían, o se comunicaban conmigo por teléfono  casi a diario, y nunca olvido que estando en el hospital, ingresado por problemas de un riñón ,  llamaban al cirujano todos los días ,  todas las mañanas sin falta para saber por mi salud desde California, fueron mis amigos, o mejor mis hermanos, se portaron mejor que mi familia, y eso fue durante mucho tiempo, ya eran mayores, hoy pasarían de los 90 años. Hace más de un año que no me escriben, y temo que esté fallecido uno o los dos, que es lo único que justifica sus silencios, y para ser sincero no he tenido el valor de averiguar la realidad de sus vidas, porque quiero fantasear, especular esta historia en otro plano, a mi manera, imaginar que ella y al esposo por la edad ya no retienen recuerdos ...

¡Canta Poeta Canta!

¡Canta Poeta Canta!  -Hexadecasílabo- ¡Dulce poeta que ondeas liras con brillo de versos! Eres nardo silencioso de aromática añoranza caricia aterciopelada,  peonía en cálices tersos nervadura pensilante con jazmines de esperanza    Que no despierten tus ebrios sueños mágicos de luna no transborde el pensamiento con apresurado paso que la vinílica noche previa de magia y fortuna brinde armoniosas romanzas sin presagios del ocaso    ¡Pinta magias cromáticas sin detracción de culpables! Que están doblando campanas de desaliento y dolor ¡Moldea con barro egregio, sucesos inconfesables!   Para que fecundes de ámbar, rosas que pierden color ¡Y una vez que tu vocablo cante verbos admirables! ¡Que blandee tu oriflama con sentimientos de amor!  

Nada dejaré atrás...

Nada dejaré atrás de lo que exhuma mi vida que te espera en ese giro hermoso en su ideal porque perfuma lo tuyo que me arrastra hasta el suspiro.   Lo tuyo que da margen al esquema de aquello que me pierde en la manía por esa terquedad en la suprema constancia de saberte solo mía.   Nada dejaré atrás de lo que siento de lo que aprieto dentro en mis fervores de lo que da a mi sueño ese argumento que pone en mis afanes resplandores.   Algo contrario ampliaría el vacío oscuro en la aflicción de un triste paso y volver otra vez a ese sombrío camino sin escape del ocaso.   Algo distinto formará otra nota lejana de la risa y del consuelo ajena de la luz en esa ignota sentencia de la marcha por el duelo.   Nada dejaré atrás de este apetito perenne de un delirio que me indica esa maña por ti y hasta ese grito del alma cuando digo...Chiquitica.   Ernesto Cárdenas

El viejo...

El viejo es lo que fue, lo que aún retiene paisajes de otro ayer en su memoria un lento andar que ya escribió su historia y sabe natural lo que conviene.   Es la razón de aquello que sostiene recuerdos de otro afán y de otra gloria es comprender que no hay escapatoria al fin existencial que cerca tiene.   Es una espera sin después que fría no busca ya marchar a la batalla lo aparta de ese sueño una muralla.   Del tiempo que le muestra la ironía del que saltó mil veces la barrera y hoy contempla los toros desde afuera.   Ernesto Cárdenas.

Una Flor en la Arena

Una Flor en la Arena   Reflejaban las horas a cuadras de mi casa que bajo tus párpados tu sueño me miraba El sutil encantamiento  irrumpía en madrugadas como una paloma herida que aleteaba blanca Mi cansada arena se tornó jardín de plata con un talluelo doblado alzando una flor apretada Y de espera en espera soñaba atemorizada por  salitre frío y amargo  que en otoñal viento llegaba Y rondan y rondan tus ojos las cancelas de mi morada mi jardín se emociona con mariposas exaltadas Ya en sus vuelos las gaviotas Murmuran todas, extrañadas ¡Cómo en mi suelo de arena! Con  ramas viudas solitarias ¡Todavía en tiempos otoñales! Brote una flor enamorada! Beatriz Vicentelo    

Por no encontrarnos...

Nos buscamos los dos por un empeño profundo   que gritaba   desde adentro indagando   tenaz por aquel   sueño del alma que anhelaba nuestro   encuentro.   No s upimos   la ruta convergente que alcanzara a cruzar   este   camino ni si un día nos v i mos frente a frente por azar o por burla del  destino .   Sin entender las notas que intuitivas nos dan entre los pasos los latidos sin comprender las señas decisivas que tocan sin saberlo los sentidos.   Siguiendo así lo aciago de la vida detrás de una ilusión  sin un mañana pensando que el amor no dio cabida para abrir del delirio una ventana. .   Para seguir el crudo mecanismo adverso ante el dolor de no juntarnos para ceder total al fatalismo de andar en soledad sin   encontrarnos.   Ernesto Cárdenas.

No eres diferente...

No eres diferente tomando una ruta la ruta que a golpes andando se aprende la que trae sonrisa o da la absoluta manera confusa que al final sorprende.   Se vive amarrado a la fantasía de una gloria en vida que nos dé bondades hasta que la historia te demuestra un día que también existen las adversidades.   Motivos patentes que no son aquellos que daban felices tu corazonada instantes ilusos que fueron destellos de una fe sin pausas que acabó en la nada.   Tras buscar la suerte y aquello que avala la lucha perenne por lograr laureles para ser empeño, para ser un ala y escalar mil ansias para otros niveles.   Esperando un premio tras el sacrificio detrás de ficciones que cabalga el ego cuando se persigue solo el artificio de un sueño que fatuo nos colapsa luego.   La vida trae triunfo y también fracasos fama que a menudo nos resulta infierno pero así seguimos sin variar los pasos como si el camino fuera a ser eterno.   Ernesto Cárdenas. ...