El Después de una Guerra
El Después de
una Guerra
Querer
quisiera bastos de armonía
la fuente
inagotable de progresos
último
escancio en copa de ambrosía
la súplica
sublime de los rezos
Y es que vaga
la falsa idolatría
por escollo
escondido en espejuelo
ya no alumbra
el escollo en fantasía
late inútil
el llanto del pañuelo
Inconforme y
sin honra, ha llegado
sobre
enlutado campo tenso asido
ave rancia
con pico amalgamado
levantando el mástil macilento
la sangre del
“logrado” vencimiento
con triunfo…,
¡Tan igual haber perdido!
Beatriz Vicentelo
Tienes razón, los sufrimientos no son solo en la guerra cruda, sino en lo que queda, en los dolores y en el llanto, en los esfuerzos de años y de muchos convertidos en ruinas y en despojos; solo hay que ver cómo quedan las ciudades luego de un bombardeo, sabiendo que construir cuesta denuedos, pero destruir se hace en segundos.
ResponderBorrarMuy buena tu reflexión para el después, para ese horizonte de pérdida que dejan las guerras.
Ernesto C.