Amargura
Amargura
He ido a ti, con los párpados cerrados,
turbada por la pena de tu adiós
y fui entre magnetismos figurados,
cual si de lejanías llamara Dios
Atravesé los límites osados
¡Ah!..., De la tierra al viento; viento al sol
y extraviada en sombríos exaltados
caí llorando en brazos de alcohol
Yo no puedo quejarme, frases cálidas
me abrazaron: bailé, canté, gocé.
Sí, te busqué en los brindis de desquicios
y amando mis ojeras camas pálidas...,
¡Nunca te hallé!..., Me hechizaron “Dionisios”
¿Que si acaso me amaron?... ¡Yo qué sé!
Beatriz Vicentelo
Un poema irónico y al mismo tiempo doloroso, un poema como una queja del alma, o una protesta contra todo lo que pudo hacerte daño en su momento, todo bien delineado para que con tus letras se entienda lo azaroso de una vida, la tragedia de una existencia que no pudo escaparse de la sombra.
ResponderBorrarY ya el final es un desdén, un desaire frente a la realidad, donde ni tú misma sabes si alguna vez te quisieron, o si fuiste en el pasado el motivo de algún sueño.
Muy bueno y desgarrador, y al tiempo muy bien trabajadas las ideas de la trama, para darle cuerpo a tu bello poema.
Ernesto C.