Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
La vida trae triunfo y también fracasos
ResponderBorrarfama que a menudo nos resulta infierno
pero así seguimos sin variar los pasos
como si el camino fuera a ser eterno.
Cierto y qué nos queda también, si la vida es una rueda que no se detiene, hoy estamos abajo, mañana arriba, hoy lloramos mañana reímos, están compleja que nada por vivir es seguro; mas si tus pasos con cautela van avanzando, cierto es que menos serán los fracasos. Lo único que podemos hacer ante las vicisitudes de la vida, no es detenernos porque ello es imposible, simplemente avanzar fijándonos bien por donde se camina.
Me gustó mucho este poema mi querido Ernesto!
Muchísimas gracias