Una Flor en la Arena
Una Flor en
la Arena
Reflejaban
las horas
a cuadras
de mi casa
que bajo
tus párpados
tu sueño me
miraba
El sutil
encantamiento
irrumpía en madrugadas
como una
paloma herida
que aleteaba
blanca
Mi cansada
arena
se tornó
jardín de plata
con un
talluelo doblado
alzando una
flor apretada
Y de espera
en espera
soñaba
atemorizada
por salitre frío y amargo
que en otoñal viento llegaba
Y rondan y
rondan tus ojos
las cancelas
de mi morada
mi jardín se
emociona
con
mariposas exaltadas
Ya en sus vuelos
las gaviotas
Murmuran todas,
extrañadas
¡Cómo en mi
suelo de arena!
Con ramas viudas solitarias
¡Todavía en
tiempos otoñales!
Brote una
flor enamorada!
Beatriz Vicentelo
Las flores, cuando hay amor, brotan hasta en la escarcha, porque el amor no tiene edad y persiste en ese embrujo, en esa facultad hasta en los sueños.
ResponderBorrarTu poema es un lamento íntimo que por necesidad tiene que saltar afuera, expresar con letras lo que late, lo que comunica desde adentro la voz del corazón.
Bueno, tu poema de arriba abajo, porque sabe tocar el alma del lector, bueno, porque nos lleva de la mano a entender esas horas del ocaso, del día que se va, y que ya conocemos, y entendemos algunas veces con pesar... quienes peinamos canas.
Ernesto C.