Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
¡Oh! Celos extremos que van más allá de la vida por un amor enfermo que ardía en las flamas de inseguridad y perfidia! Me hiciste recordar al poema de Julio Flores, Bodas Negras, pero ahí él la sacó de su sepulcro para llevarla a su casa y vistiéndola de cintas y colores se casó con ella. Bueno, este poema no es de celos sino de un amor extremo; y extremo es también tu poema, porque puedo hasta secuestrarlo, pero matarlo? Pero hay casos en nuestra vida actual no? El despecho es mal conductor de nuestras acciones, es hermano directo de la locura.
ResponderBorrar¡Genial tu poema mi querido Ernesto!
Un abrazo