Por puro amor...

La quiso con pasión ilimitada
sin desmayar a su ilusión ceñido
y estaba su intención bien reforzada
por un amor valiente y decidido.
 
Nada pudo sacarlo de la ruta
que trazó el corazón enamorado
con una fe tan grande y absoluta
que esta dudar de aquello era pecado.
 
Por un amor enorme y sin fronteras
que le gritaba adentro el sentimiento
algo para escalar las cordilleras
del alma más allá del firmamento.
 
El solo al fin quería contemplarla
por celo y por locura… era su dama
y porque nadie osara ni mirarla
por puro amor... la estranguló en la cama.
 
Ernesto Cárdenas.

 

Comentarios

  1. ¡Oh! Celos extremos que van más allá de la vida por un amor enfermo que ardía en las flamas de inseguridad y perfidia! Me hiciste recordar al poema de Julio Flores, Bodas Negras, pero ahí él la sacó de su sepulcro para llevarla a su casa y vistiéndola de cintas y colores se casó con ella. Bueno, este poema no es de celos sino de un amor extremo; y extremo es también tu poema, porque puedo hasta secuestrarlo, pero matarlo? Pero hay casos en nuestra vida actual no? El despecho es mal conductor de nuestras acciones, es hermano directo de la locura.

    ¡Genial tu poema mi querido Ernesto!
    Un abrazo

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