Maldito Amor
¡Maldito Amor!
La noche con su negrura avasalla
tiene el ingenio, donde con rareza
desea encapotarme de tristeza
con el recuerdo de tu amor canalla
Te ofrece a mi memoria cual medalla
oxidando el pulso de mi entereza
¡Tú estólido llamado en mi cabeza!
Hinca con profusión que en sangre estalla
Son instantes de lucha con la noche
¡Con tu sombra vestida de fantoche!
¡Ah amor maldito títere que abate!
Arrancarte no tardo de mi mente
¡Ya eres débil espectro persistente!
Y yo... ¡Ah yo!.., ¡Soy leona de combate!
Beatriz Vicentelo
Bueno, volvemos al orgullo, a esa manera de no ser peldaño, la de no rendir los muros de tu castillo, y ese es, como te digo, tu sello, tu imperio personal; es el amor propio que se niega a desmayar, y la mejor manera de no ser víctima de un bribón. Tienes la entonación, digamos el quijotismo de luchar contra molinos reales, y retar a lo que llega tóxico a tu vida; lo dicen tus poemas, que son como lanzas llevadas al combate, como un aviso letal al que trate de invadir tu espacio y tus sentimientos.
ResponderBorrarComo siempre... un excelente trabajo.
Ernesto C.