Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Es bueno estar alerta a la sorpresa
ResponderBorrarel mundo es un teatro de antifaces
nadie dice quién es, nadie confiesa
lo que son más allá de sus disfraces.
Bueno muchas veces la vida nos golpea hipócritamente, que es lo que más duele, ya que la pesadumbre nos aprisiona y el dolor del desengaño nos quiebra. Difícilmente hoy en día, hallamos personas honestas, íntegras.
Bien dicen que el entorno contamina y corremos el riesgo de volvernos personas resentidas, así como ese ejemplo que nos pusieron de la manzana podrida que termina pudriendo a las demás. Pero hay manzanas que tienen su cáscara y pulpa tan resistente que no llegan a malograrse. Confiemos que nuestra integridad sea como las últimas citadas.
Yo diría que tu poema es conmovedor, porque no se puede negar que tiene gran parte de razón; mas lo has escrito de tal manera, que bien podemos decir, ya no que del dolor, sino del desengaño podemos extraer belleza, porque no obstante la amargura vertida en él, causa deslumbre y admiración, la forma como ha sido escrito; tan igual a los poemas de Vallejo, principalmente en Los Heraldos Negros.
En buena hora mi querido Ernesto!
Que no nos cambie la vida amigo!
Un abrazo