Los agotes…
Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Cierto, esto trae a colación aquella fábula de la serpiente y la luciérnaga. Y como dices hay voces del instinto que no siempre son buenas. Cuando vemos brillar a otra persona, de inmediato salta un ALERTA en el "yo" que lee y como ese "yo" tiene innato el Sentido de Importancia, el ego no admite abiertamente que pudiera haber alguien mejor que él.
ResponderBorrarHuye o se esconde la ACEPTACION detrás de un reniego o algo peor todavía, detrás de la envidia; y reconociendo íntimamente que hay valía o brillo en LA OTRA PERSONA , pues se hace el disimulado el RECONOCIMIENTO, recurriendo a muchas formas. Por lo tanto, hallo muy bien aplicado el término COBARDE en tu última estrofa, ya que no puede asimilar UN BRILLO, UNA VERDAD a ojos vista.
El hombre debe trabajar mucho para al final de su jornada ser INTEGRO, dado que esta reacción es inmanente al EGO del ser humano... ¿Quiere decir que es muy natural entonces la envidia? No, no es natural, solo surge en personalidades distorsionadas por sucesos que ha tenido durante su crecimiento. ¿En qué consiste entonces no sentirla? En trabajar en un Control Emocional aplicando el darse cuenta de lo que está bien o mal; en lo que daña o no nuestro espíritu , tan igual como seleccionamos el alimento para que sea provechoso a nuestro organismo. La envidia surge cuando desde niños crecemos comparándonos con otros. Crecer comparándose solo crea frustraciones y complejos ya que siempre habrán personas en un nivel superior al nuestro como por debajo. Ahí la raíz de la HUMILDAD.
¡Grandioso poema, muy claro en su mensaje, como excelente en su estructuración, escrito con sabiduría!
Inmensas gracias!!