Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
¡Ah carambas, qué analogías para determinantes!
ResponderBorrarBien dicen que en lo que escribimos nos damos a conocer. Con estas letras mi querido poeta, tú estás demostrando que esa dama te importa y te importa mucho; porque sencillamente cuando a uno no le importa determinada persona, se da media vuelta y no piensa en ella, ni para bien ni para mal; casi de inmediato la encaminó por la ruta del olvido. Y tú qué has hecho? Pues le dedicaste, sea con serpientes, con muertos, alimañas, cuatro ¡CUATRO ESTROFAS! 16 versos que para hacerlos la has tenido que EVOCAR! Bien dicen que el "pez cae por su propia boca" jaja
Como poema,. me gusta la analogía, la energía que infundes que se nota y se siente; y esa rara forma de gritarle que aún la quieres...
¡¡Bellísimo poema!!