Los agotes…
Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
¡Oh había sido el sueño de un pordiosero! ¡Genial!
ResponderBorrarPor un momento pensé que era Belisario a quien Justiniano ordenó sacarle los ojos y después de haber sido General del Imperio Bizantino, terminó pidiendo limosna.
Oh, no me esperaba este final, a medida que iba leyendo, trataba de sacar al personaje referido, me guiaba por el palacio; pensé en Nabucodonosor, luego en Belisario, Este último era el que mejor encajaba en la descripción. Ya al final, cuando despierta en un parque, ahí ya leí que todo había sido un sueño
Wow! Me dejaste sin palabras, lo has escrito de manera tan magnífica, despertando el interés que no pensé nunca que iba a tener ese final.
¡Sensacional mi buen amigo! Grandioso!!
Palmas para ti!!