Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
¡Oh había sido el sueño de un pordiosero! ¡Genial!
ResponderBorrarPor un momento pensé que era Belisario a quien Justiniano ordenó sacarle los ojos y después de haber sido General del Imperio Bizantino, terminó pidiendo limosna.
Oh, no me esperaba este final, a medida que iba leyendo, trataba de sacar al personaje referido, me guiaba por el palacio; pensé en Nabucodonosor, luego en Belisario, Este último era el que mejor encajaba en la descripción. Ya al final, cuando despierta en un parque, ahí ya leí que todo había sido un sueño
Wow! Me dejaste sin palabras, lo has escrito de manera tan magnífica, despertando el interés que no pensé nunca que iba a tener ese final.
¡Sensacional mi buen amigo! Grandioso!!
Palmas para ti!!