Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Y en ese hermoso abanico de emociones
ResponderBorrarnaturales a mi Dios como alabanza
aprovecho para hacer las peticiones
como un ruego diminuto a mi esperanza.
Y ciertamente en ese mundo inmenso que ha creado el Señor, el hombre es un minúsculo punto en tan grande dimensión, mas cuán importante es para Dios.
Un minúsculo punto con toda la complejidad de la perfección, con la vida que a él y a su entorno le han dado; y es hasta risible, que siendo tan pequeñísimo, sea la causa mayor de los estragos universales, problemas en general, para su Creador; para dentro de ese caos que él mismo ha originado, levante su voz, pidiendo solución, paz, esperanza, dicha y prosperidad.
¡Cuántas verdades y GRANDE mensaje encierran tus letras mi querido Ernesto, encuentro hondamente filosófico como deslumbrante tu poema! En buena hora mi admirado poeta! Cariños