Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
¡Ah que grandiosa explicación sobre el término "estilita" mi querido Ernesto, porque ciertamente este monje medio loco, bueno en esos tiempos quien no lo era, cuando fue exiliado de la iglesia por ser demasiado exigente consigo mismo y con los demás en el aspecto religioso, se fue a un desierto para exculpación de sus "pecados". Antes de esa torre o columna de 17 mt. mandó hacer dos de menores tamaños; fue así que llegó a la de 17 mt. ¿Cómo se alimentó durante 37 años que estuvo en la plataforma de aquella columna, porque ahí fue que murió no? Alguien tuvo que alcanzarle alimentos (imagino) sí es lo que dicen, pero por ¿37 años? ¿pan? El cuerpo no soporta tanto tiempo una comida tan frugal
ResponderBorrarIgualmente digo ¿cómo haría para cubrir sus necesidades básicas? Desde luego da para pensar, imagino que su aseo personal no era diario. A mí me parece que aquello de vivir 37 años en la cima de una columna, es algo exagerado, aparte que en el desierto hay fortísimo vientos de arena, ni hablar del sol abrasador...
Por otro lado, cabe destacar también que cuando estuvo en la iglesia, otra de las cosas que hizo y por ello también destacó, fue aprenderse de memoria los 150 salmos de la Biblia, las mismas que rezaba o recitaba diariamente. (150 he puesto, a lo mejor en ese tiempo eran menos)
¡Interesante esta historia mi querido amigo! Como sumamente interesantes tus letras cuyo dominio versificado es altamente reconocido.
¡EXCELSO POEMA mi lindísimo Ernesto! Desde luego estas publicaciones son producto de tus asiduas lecturas que han enriquecido tus conocimientos. No creo que yo, alguna vez te iguale ni remotamente mi buen amigo, estos poemas son de alta calidad literaria! Muchas gracias por compartirlas conmigo!!
Un sin fin de bendiciones!
Te abrazo con inmenso cariño mi querido Ernesto, sí, con mucho, mucho cariño.
Más gracias