Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Uf! Cuánta razón guardan estas magníficas letras, porque si por humanidad, amistad permites que entren en el recinto de tu tranquilidad, no solo te incomodará, sino que te puede despojar de tu compañero, querrá vestir como tú, copiar tus gestos para finalmente dar su estocada final de mentiras e intrigas siempre en una postura disfrazada.
ResponderBorrarMis aplausos eximio poeta!
Me encantó... aunque el presente poema me haya llegado tarde.
Abrazos