Entradas

Entre tu amor bonito.. Enero/12/202

Entre tu amor bonito y mi alma huraña hay otra latitud y hay nebulosas y un frío corazón que me acompaña después de sepultar sueños y rosas. Hay un filo de cruda indiferencia que tuerce la esperanza y los caminos y enconos más allá de la apariencia que dejan en la mente torbellinos. Entre tu amor bonito y mis ideas hay una dualidad que me extravía y oscuro un navegar por las mareas que ponen en mis rumbos la agonía.   Hay un resentimiento que me asedia que me impide pactar con las ternuras y una sombra tenaz en mi tragedia que sabe solamente de amarguras.   Que no dará la paz en tu escenario por nubes de borrascas en mi vida soy solo el prisionero de un calvario que no encuentra  una puerta salida.   Ernesto Cárdenas.

Besos de Fuego

Besos de Fuego Ya no sé cómo alzar los versos que perduran,  esos versos antiguos do austera verdad brilla, solo tengo un silente grito en letras que abjuran pálidos versos rotos que al corazón engrilla Ya no encuentro ni puente, ruta, ni sol ni luna, perdida siempre en sombras de noche fugitiva, inmolando mi cuerpo que en recuerdo me aluna cautiva en la prisión desierta sensitiva Y cuando es todo incierto con esa furia abismal, ¡Injuria irreverente, estampida en trasiego!... ¡En un concierto alzado con pena, sangre y ruego! ¡Oh!..., Reapareces  tú,  con mirada angelical en la cerviz de un boa,  cual pecado de fuego... ¡Con tus nudos en garras y tu beso infernal! Beatriz Vicentelo  

El Poeta

El Poeta Ante impetuosidad de vida soy pequeño  Jarcia insignificante soy en vaivén del mar  asunto liberal en coplado sedeño  un desdén de existencia, casi sin resoplar   Quizá rictus, sofoco del bullicio risueño  que envuelve primigenio su cetrino pesar  Ah pero, para entornos dimensionales  ¡Dueño!  Fiel distinción azul rosa de imaginar   ¡Soy bárbaro suicida, primitivo y salvaje!  Defendiendo con flechas y sangre mi pedreta  ¡Yo soy el indio indómito trepado en mi montaña!  Como flor más hermosa del jardín en paisaje  ¡Una diosa o un espectro con corona o guadaña!  Soy quien ser yo quisiera, ¡con mi alma de poeta! Beatriz Vicentelo   

Te pienso desde luego...

Te pienso desde luego y acompaña la esencia de lo tuyo mis instantes quizás por intuición o simple maña de atarme a tu sonrisa sin variantes.   De nivelar la noche y el destello divino en esos lagos de tus ojos buscando entre la curva de tu cuello la causa natural de mis antojos.   Por concretar un norte, un abordable impulso para un logro coincidente una razón que sea favorable para este corazón intransigente.   Te pienso y con tu imagen se engalana esta pasión tenaz que no fatigo esta tensión ya enorme y cotidiana que me hace imaginar que estás conmigo. Ernesto Cárdenas.

Cansancio

 Cansancio  Cómo duele saberte en lejanía siendo mies enraizada en sentimiento ¡Cómo duele ilusión y fantasía! Con la flor de renuncia en su sarmiento   Una renuncia que…, sabiendo fría la distancia encarama sobre el viento robusteciendo eolios de osadía que se articula en piel de atrevimiento   Y con el alma de embeleso envuelta ¡Con ahíncos del beso en desespero! Con mi mirada fija en luz revuelta   - sin yo misma saber ni lo que espero- asoma mi cansancio al darme vuelta con áfono retiro de un “te quiero” Beatriz Vicentelo  

Me alegro...

Me alegro sinceramente de que me hayas olvidado de que ya no estoy presente ni en tu vida ni en tu agrado.   Que ahora miras a otro lado para nuevas perspectivas a otra ruta, a otro dictado con razones decisivas.   Me alegro porque, al igual como tu gozo tu ausencia con una vida normal lejano de tu presencia.   De tus cosas, tus posturas y tus eternas flojeras que mataron las ternuras por  tus amargas maneras.   Me olvidaste, te comprendo asi es la vida real no aguantó más un remiendo nuestro amor artificial.   Y así te olvidé de plano también sin preocupaciones hoy calienta otro verano bonito mis ilusiones.   Ahora vamos al compás. de lo que marca el destino sin ya cruzarse jamás. nuestros seres los caminos.   Y por esos tiempos idos que fueron solo falacias y por los mutuos olvidos al señor le doy las gracias.   Ernesto Cárdenas.    

Embrujo

  Embrujo  El  jolgorio de luna en palio santo coronaba con gloria tu presencia burbujas en suspiros con demencia filtraba un sentimiento sacrosanto   ​Desbordaste cantares del encanto extendiendo redayas de experiencia​ y yo, mujer sedienta de tu esencia​ embriagué de ambrosías por tu canto   Y no supe... si fuiste tú o fui yo​ mas, todo aquel embrujo se esfumó​ Hoy la luna sus rayos, palor vierte​ ​ retomando suspiros de cordura​ tú susurrando, a otras tu locura​ Yo, murmurando... ¡Te odio por quererte! Beatriz Vicentelo