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Mostrando las entradas de octubre, 2024

Tres Cruces

Tres Cruces    Las golondrinas alzan vuelo desconocido   llevando nuestra historia por brumas de horizonte se sorprende el engaño, remece piedra y monte y se agita la sangre con tres cruces de olvido     Remecido el amor,   lamenta haber querido y la hiel traga llanto con orgullo de arconte y da tres volteretas con furia de bisonte ¡Ah la carne maldice su embrujo envilecido!     Y quedan las tres cruces sin enclavijar calma: Una: la cruz ardiente de cardos con mentira con el exangüe arrastre de púas por consigna     Dos: la cruz oxidada que humillación conspira Y tres: la cruz que mata, la cruz terca del alma que doliente persiste ¡La que no se resigna! Beatriz Vicentelo

Da Vinci y la Santa Cena... Anécdota Histórica

  Da Vinci y la Santa Cena -Anécdota en Soneto Cautivo-     Da Vinci un personaje buscaba, que tuviera hundidos rasgos buscó en bares, sub mundo de ebrios trasgos cuya crueldad se viera, en un rostro de ultraje   Lo halló en una prisión, un condenado a muerte; la búsqueda del rostro, llevó tiempo debía ser un rostro, magro, lempo un hombre de vil suerte   Fue así que pintó a Judas Iscariote en célebre mural llamado   Santa Cena. Mas, cuando estuvo listo   el hombre al ver el lienzo, dijo con grande pena -"Quizá usted no me recuerde, ni note, soy el mismo modelo que escogió para Cristo Beatriz Vicentelo Fuente Histórica:   https://ixcis.org/cuentacuentos/718-la-ultima-cena  (Internet)

Eclipse Cañaveral

  Eclipse Cañaveral   Entre los cañaverales un amor mecía al viento con soplidos prohibidos con flautines de desvelos Ella mujer desposada con un marido ya viejo con la sierpe que reptaba por entrañas del deseo Y con pasión desbocada y con moral por el suelo se replegaba en su amante ansiando brazos y sexo ¡Ah que noches de locura! ¡Que revoltijo de besos! Los aromas de albahaca exaltaban los romeros 'Dime que vas a dejarlo Si, sí.   ¡Es a ti a quien yo quiero!' Y en el iris de sus ojos embrujaban los reflejos entre suspiros de nácar traspasándoles el pecho El tiempo sigue pasando con murmuración del pueblo y beodos en taberna cantaban a voz en cuello "Gallete mozo atrevido picotea grano ajeno" Más rumor, más osadía más ciego el entendimiento ¡Mayor lujuria a escondidas! Más susurros por los vientos Y corría el calendario y ella…, iba envejeciendo entre risas y mixturas de sueños, de encantamien...

Dolor

  Dolor   Te quiero a veces como si fuera una hembra embarazada con "antojos" despierto en madrugada por gozar de tus labios de cerezos y al jugar con los frutos en el lecho sin importarme la hora, noche o día escalar a los montes de osadía para desbarrancarme en mis excesos   Te quiero a veces como una mujer de "esas", de la calle sin pudor desnudarme, sin detalle emborracharme para desearte Y cuando otro de "aquellos" a mi venga reírme a carcajada limpia abierta señalando el camino hacia la puerta ¡Dándome el regocijo al fin de echarte!   ¡Es que hay jauría! Ladrando enfurecida en mi cabeza ¡Con cien llagas de pus en su rudeza! Por ser yo esencialmente, impoluta ¡Inocente en mi amor!   ¡La flor insulsa! De un ruin "encantador", ducho en falsías. ¡No importa!   Si de honesta me mentías tal vez me ames mejor  ¡De prostituta!   Beatriz Vicentelo

Flor de Tilo

Flor de Tilo Fuiste el ave de paso por mi orilla, el ensueño de magia nacarada, trayendo en vuelo desde tu gavilla, frenesís a mi alba aletargada. Debajo de tus alas sin mancilla, traías flor de tilo confinada; y pensé…, al dejar tu fiel jacilla  yo, era aquella flor aprisionada. Flor de tilo… ¡Si fuera flor de tilo! Abriría corola de campana y serías estambre, yo pistilo, luciendo primaveras en su grana. Oprimiría esporas en mi vientre,   con el deseo inmenso de mi gana; para que tu sagrado polen entre y pueda darte… ¡Un hijo a tu mañana! Beatriz Vicentelo

Paz Ciencia

  Paz Ciencia Paciencia Y cayeron intentos de concordia al fatuo coliseo del desgano y sin tristeza ni misericordia empieza el lucimiento, tan humano Sonríe la sarcástica discordia levantando el pulgar de magra mano la daga del rencor con vil incordia hunde punta en el nódulo gordiano Remolino agresivo continúa y el grito furibundo se acentúa ¡Ofensas con vestidos de indecencia! Muy groseras se exhiben sin tuición sin intentar buscar la solución sin reparar que paz es la "paz - ciencia" Beatriz Vicentelo

Yo te Acuso...

Yo te Acuso...  Yo te acuso buen hombre de haber soliviantado mis viñedos en deseo purpuro de desvelos cuando el insomnio hablaba sobre ti Tal era el frenesí que me daba la aurora con sonrisa guardada en altamisa donde tu ara erigí Y te acuso buen hombre de dar la fantasía más hermosa de haber hecho sentirme una flor rosa que con amor henchí Pero de lo que más,  tal vez acuso Siendo mi acusación quizá un abuso:  Que si tanta querencia me brindaste ¡Por qué no me enseñaste! ¡Cómo vivir,  sin ti! Beatriz Vicentelo

Un Beso Tuyo...

 Un Beso Tuyo... De los placeres gusta el tinto vino que vuelca su espejismo sedicioso con encanto enigmático, fogoso para el torno de mente en torbellino Y me enardece el beso lento fino con turbas en desgrano lujurioso y gusto del arrojo audaz taurino en labio aventurero, misterioso No soy mujer de plácida pradera llevo en mañas la fiera en mi frontera con deseosas fauces en furor que cuando ama, modera gran exceso con un beso de fuego..., cual tu beso ¡Cínico, sin moral, arrollador! Beatriz Vicentelo

Conquista

 Conquista  Cuando siento tu cólera pujando el sentimiento gruñendo voz de alarma por rutas del destino y tañendo campanas en bronce femenino  invoco el sosegar que es don del temperamento Y me vuelvo estornino negro azabache al viento salpicando de verde, rubí, blanco el camino para en gasas de luces tus "aires de beduino" caigan ante mi vientre con jadeos de aliento  De mí no esperes lágrimas… ¡Espera una conquista! Con lucidez,  con mínima enmascarada pleitista para en el dulce amiste de una lucha inventada  hundirte entre mis sábanas y en forcejeo loco con mis manos y dedos en tu cuerpo, de a poco hacer gritar de placer  ¡Tu noche alucinada!  Beatriz Vicentelo

Amapola

  Amapola   Entre el almagre y humus en la sabana hundida con endrina angostura del escombro olvidado una ninfa cautiva, germen inusitado puja en ruta agredida,   logro de una salida   Ha socorrido el viento, la lluvia en su caída seísmos de la tierra y el hombre con lo inventado   para que sus “bracitos” abriendo hoyos de arado   emerja con victoria, una AMAPOLA henchida   Sobre el oro de trigo extendido por pradera ¡Alza su frágil canto con luz de primavera! Abriendo cuatro pétalos a cruz de viento   ¡Ah! Flor favorita de *Perséfone en subsuelo **Del caído por muerte, embreñando consuelo ¡Blande tu hoja de paz en íngrimo ablento!   Beatriz Vicentelo  *Perséfone, hija de Zeus y Deméter, mientras recogía amapolas en el campo, fue raptada por Hades, dios del mundo subterráneo y es llevada por él al inframundo. Su madre la busca desesperadamente y suplica para que vuelva. Pero ella ya es la reina d...

Flor de Notro

Flor de Notro No escapes del amor, no se podría dejar al corazón sin su embeleso es inmanente hojaldre de ambrosía que encierra todo un mundo en solo un beso Huye sí, del amor de hipocondría que se hunde en la tristeza y sumo exceso es un amor pacato que vendría al fracaso indudable, sin progreso Mas, si el amor nos llega ígneo ingente ¡Sube intrépido al lomo del torrente! Que no todo mortal tiene la dicha de a horcajadas montar tan fino potro ¡Con la brida brillante en flor de notro! Aplastando el juncal de la desdicha Beatriz Vicentelo  

Ebriedad de Cisnes

  Ebriedad de Cisnes   Seremos dos estrellas por cielos inventados dos lunas reflejadas dentro de caracolas dos auras por distancias a crisol espejados dos rieladas visiones que se articulan solas   Seré el mar, tú mi orilla pintando el horizonte dos soplos imantando vuelos de mariposa ¡Dos brisas victoriosas sobre cima del monte! Dos hojas capulíes en corolas de rosa   Y argentando lagunas sobre un nuevo universo abrigando ideales en deslices del verso entre cascadas de horas de ámbar manantial…   ¡Ah!  Seremos dos cisnes ebrios en danza extraña Levantando cristales con hervor de champaña por un celeste cielo…, ¡Con trinos del turpial!   Beatriz Vicentelo

Romance de la Amante Rara

ROMANCE DE LA AMANTE RARA   Relatarás algún día que fui yo, una amante rara entre virtuosa y celosa y púdica y descarada que gritaba, eras mío que como tu esposa actuaba que me convertía en loba con quien flirtearte osara y en el fondo de las cosas en tu vida yo era nada Una nada que fue todo una nada que gozabas no fui, amante genuina jamás estuve en tu cama ni me despojé de ropas ni me recosté en tus sábanas Pero aún está mi aroma en cintas de tu almohada aún están en tu alcoba mis corpiños y mis faldas y el encaje de mis fustes y mis enaguas bordadas y mis ojos en tu esquina devorándote con ansias Ahí estoy flotando en sombras desnuda y apasionada ciñéndote la cintura acariciando tu espalda susurrando en tus oídos mordisqueando tus nalgas ¡Ah!   ¿Qué yo no soy tu amante? ¡Yo soy tu amante y con ganas! Ni crepúsculos prohíban ni litigue la alborada que yo correré a tu lado ¡Así me maten mañana! No ...

La Última Batalla

 La Última Batalla Y ahora que la ojera pronunciada pinta de plomo el rostro de la vida y que marcadas grietas de sus cúmulos nos jalan hacia abajo las pupilas... Ahora que el esbozo de estaciones marca ferrocarril último en vía y que vertiginoso se acelera entreabriéndose acíbares rendijas... Ahora es, cuando escapa con el tiempo  la fortaleza cual si fuera arcilla  que sin ella..., ¡Hasta audacia se acobarda! Y el hombre, sin salida.  Con perdida ubicación  tendrá que, enfrentar  la batalla final que se avecina. ¡Y allá vamos!  Acaso falta mucho acaso poco, pero se aproxima ¡Guerreros somos, siempre lo seremos! Con las llagas abiertas que lastiman ¡Con cayados quebrados de cansancio! ¡Con manos temblorosas que persignan! Pero con el coraje de valientes ¡Que se muere de pie y no de rodillas! Beatriz Vicentelo

Cinismo

 Cinismo Es que existe un horóptero bruñido en miradas de un niño de la calle no está el real andrajo en el vestido su alma luce desgarro en el remalle Y a medida que vive sin sentido sin brújula, sin norte que detalle un rincón para un ser triste nacido,  aquel ángel será  ¡Hijo de la Calle! Y esta comunidad fútil y vana con ese "pobrecito" que engalana con su ego de falaz hipocresía, mañana acusará indolentemente a ese niño, que ya hombre es delincuente sabiendo, que es su propia orfebrería Beatriz Vicentelo

Albas de Esperanza

  Albas de Esperanza   Te espero en los senderos radiantes del anhelo con la enhiesta fragancia del nardo en la alborada sobre lomos de alondra celebrando su vuelo en rocíos del agua garuando enamorada   Y espero cual la yerba reposada en su suelo atenta a la liturgia de mañana azulada con el silbo del viento zigzagueando el cielo rasgando bendita hora devota consagrada   Una flor en suspiro quien en tardes asombra pregona mi silencio que bastante te nombra Y con diezmos divinos que Dios tiene previsto…   ¡Sabe el alma que vienes con peregrino encanto! ¡Ah mi luminiscencia en rezos te espero tanto! Que en par están mis brazos como la cruz de Cristo   Beatriz Vicentelo

Bucéfalo

Bucéfalo  Llega mordiendo polvos agrestes del camino donde el terror conquista grandes  pasos de historia combativa herradura, acerada de gloria  eleva por los aires su grandeza de equino Ya el marcial caracol en relincho sordino remece con hondura su magna narratoria abrillantan sus crines laureles de victoria y salvajes jarretes,  su brillo diamantino Negra bestia que en testa luces tu blanco trebo  Dime tú acaso, eres ¿Rayo, deidad, un rey? -  Yo soy  ¡Fuego en los campos de sangría y recebo! Soy el que cabalgando disciplina al demonio ¡Soy antifaz de muerte lumbrera y testimonio! Soy de Alejandro Magno ¡Sus triunfos y su  ley! Beatriz Vicentelo

El Cisne de Leda

    El Cisne de Leda Cantan claras auroras en paliares de luna con olivares brisas surge aroma de diosa y en notas de rapsodia las cuerdas en laguna ondeando sus linfas,  la salmodian vistosa Con Leda en su reposo, Zeus con argucia acuna el dulce acercamiento que con cuidado esboza la conversión de un cisne quien con audaz fortuna llega a rozar sus alas, muslamen de la hermosa ¡Ah seísmos de nácar sobre Venus en monte! Volcanes en gemidos, remecen lava y siembra con vientre del pájaro sobre vientre de hembra  Se estimulan calderos del Olimpo al trasmonte que a despliegue de alas, en ardiente abanico ¡Arramblan altozanos,  con ósculos en pico! Beatriz Vicentelo

Yo...,Aquella

 Yo..., Aquella Regresé apasionada a tus riveras sedienta de placer y de locura y en total desnudez de mordedura  modifiqué tu otoño en primaveras Ah, tu piel a mi piel quise que adhieras y anudé un solo cuerpo en ceñidura te fundí en mi pasión con tal postura que olvidaste tu nombre y tus fronteras ¡Si, yo soy esa aventura en noche loca! Que aprisionó tus besos boca a boca trizando tus instintos en mi excedo Pero,  porque soy diabla del infierno y fruta apetecible sin gobierno Es que,  tu corazón… ¡Me tiene miedo! Beatriz Vicentelo

Duende Rosa

  Duende Rosa -Soneto Regresivo-   Al bardo que perfila su elegancia le asiste voluntad, conocimiento y feraz numen,   ínclito de aliento se desliza danzante con jactancia   Absorbiendo la esencia, concordancia se le inclina el deseo fiel atento exclamando orgulloso su contento satisfecho pasea por su estancia   Es una mariposa en duende rosa en los prismas de fuente milagrosa con el encantamiento conmovido   bajo el árbol del arte en su grandeza con la paz, armonía de certeza bruñirá con su vuelo el verso ungido   Regresivo o Espejado   Bruñirá con su vuelo el verso ungido con la paz,   armonía de certeza bajo el árbol del arte en su grandeza   con el encantamiento conmovido en los prismas de fuente milagrosa es una mariposa en duende rosa   Satisfecho pasea por su estancia exclamando orgulloso su contento se le inclina el deseo fiel atento absorbiendo la esencia, co...