Escribe...
Hablemos,
escribamos un poema
o cien mil si
un buen numen acompaña
nunca falta el
concepto para un tema
de un amor
cotidiano o de una hazaña.
Digamos, no
callemos la palabra
esa que nos da
margen para un hecho
esa que en la
emoción siempre se labra
por razón
natural y por derecho.
No sepultes tu
idea en el camino
rompe con el
silencio que te oprime
haz de tu
pensamiento un pergamino
con retos para
un canto a lo sublime.
Escribe lo que
sientas, lo que asoma
lo que escapa
de tu alma como un grito
suelta de tus
quimeras la paloma
de tu voz como
un salmo al infinito.
Pues más tarde
tu vida en el suceso
será polvo en
la tierra permanente
por eso
escribe, escribe hasta el exceso
para después
dormir eternamente.
Ernesto
Cárdenas.
Ciertamente hablamos tanto de la libertad y la libertad está en el libre pensamiento que se convierte en verbo. ¡Nada mejor que pronunciarse sin mortajas de temores! El temor es una prisión inexorable que está adherida en una sociedad fútil vana; y la única forma de romper las barreras es pronunciarte con la verdad. Que si la verdad hiere, eso que no te importe, porque solo herirá al que no ha madurado suficientemente.
ResponderBorrarGrandiosas letras mi querido Ernesto, las mismas que aplaudo coincidiendo en su totalidad! Gracias