Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Ciertamente hablamos tanto de la libertad y la libertad está en el libre pensamiento que se convierte en verbo. ¡Nada mejor que pronunciarse sin mortajas de temores! El temor es una prisión inexorable que está adherida en una sociedad fútil vana; y la única forma de romper las barreras es pronunciarte con la verdad. Que si la verdad hiere, eso que no te importe, porque solo herirá al que no ha madurado suficientemente.
ResponderBorrarGrandiosas letras mi querido Ernesto, las mismas que aplaudo coincidiendo en su totalidad! Gracias