Los agotes…
Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Hay sentimientos que nacen y uno debe callar, acaso sea timidez, acaso miedo o tal vez lo que se siente no se sabe cómo definirlo. Y lo sé, porque me sucedió contigo, cuando te leí por primera vez. Sin conocer nada de ti, solo tus primeras letras, porque fue de impacto lo que me sucedió y por ese impacto, fue que entré al día siguiente y al otro día y al otro y al otro buscando tus letras en un foro que entraba creo cada 20 días; al principio fue para ver si había sido una "casualidad" o no, la belleza del poema que me había gustado; luego le encontré el gusto a lo escribías, hasta que me vi de pronto, buscando ansiosa entre diez o veinte poemas creo, el poema del tal Ernesto C. porque ni tu apellido por último lo conocía; y todavía recuerdo, que no me habían operado, no veía bien y cuando te encontraba, decía ¡Ay por fin, lo encontré!! Hasta que creo te lo dije, sí te lo llegué a decir porque quería saber quién eras tú. Y conversaba con mis amigos, "yo tengo un amigo poeta, que solo sé su nombre porque no pone su apellido, que me gusta cómo escribe"... Ese fue el inicio de todos estos compartires; parece mentira cómo se desarrollan las cosas no? Porque bueno no te conozco personalmente, pero ... el trato que tengo contigo y lo que siento sobre todo, es como si fueras mi más íntimo amigo, con el cual peleo, reniego, me alegro cuando amistamos, vuelvo a renegar para al final , cuando enfermaste, terminar llorando jaja ¡Qué loca amistad!!
ResponderBorrarBueno, no sé por dónde me fui, ¡Maravillosos pareados o dísticos mi querido Ernesto! Magníficos, me hiciste recordar como si fuera ayer, cuando te conocí! Muy bonito todo el poema y todo lo que me sucedió únicamente porque escribiste bien, porque tú escribías nomás sin imaginar que despertabas la locura de una mujer que corría tras tus letras jajaja