Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Hay sentimientos que nacen y uno debe callar, acaso sea timidez, acaso miedo o tal vez lo que se siente no se sabe cómo definirlo. Y lo sé, porque me sucedió contigo, cuando te leí por primera vez. Sin conocer nada de ti, solo tus primeras letras, porque fue de impacto lo que me sucedió y por ese impacto, fue que entré al día siguiente y al otro día y al otro y al otro buscando tus letras en un foro que entraba creo cada 20 días; al principio fue para ver si había sido una "casualidad" o no, la belleza del poema que me había gustado; luego le encontré el gusto a lo escribías, hasta que me vi de pronto, buscando ansiosa entre diez o veinte poemas creo, el poema del tal Ernesto C. porque ni tu apellido por último lo conocía; y todavía recuerdo, que no me habían operado, no veía bien y cuando te encontraba, decía ¡Ay por fin, lo encontré!! Hasta que creo te lo dije, sí te lo llegué a decir porque quería saber quién eras tú. Y conversaba con mis amigos, "yo tengo un amigo poeta, que solo sé su nombre porque no pone su apellido, que me gusta cómo escribe"... Ese fue el inicio de todos estos compartires; parece mentira cómo se desarrollan las cosas no? Porque bueno no te conozco personalmente, pero ... el trato que tengo contigo y lo que siento sobre todo, es como si fueras mi más íntimo amigo, con el cual peleo, reniego, me alegro cuando amistamos, vuelvo a renegar para al final , cuando enfermaste, terminar llorando jaja ¡Qué loca amistad!!
ResponderBorrarBueno, no sé por dónde me fui, ¡Maravillosos pareados o dísticos mi querido Ernesto! Magníficos, me hiciste recordar como si fuera ayer, cuando te conocí! Muy bonito todo el poema y todo lo que me sucedió únicamente porque escribiste bien, porque tú escribías nomás sin imaginar que despertabas la locura de una mujer que corría tras tus letras jajaja