Ensayo sobre los criminales…

Los criminales natos son seres sin escrúpulos, sin sentimientos para suprimir una existencia, para no sentir pesar por un dolor ajeno; los motiva una frialdad mental y un placer por la perversidad. Estos antisociales, estos malvados son desde hace mucho tiempo causa y materia para una meditación, para un análisis, porque al parecer no tienen cura, no hay luz a pesar de los  esfuerzos de la psiquiatría para transformarlos, para incorporarlos a las reglas humanas, porque carecen de conciencia, desconocen el remordimiento, ese pesar que afecta cuando se comete una mala acción, o ese abatimiento cuando en un pasado se hizo un daño tal vez involuntario.
Son personas como todos nosotros, desde luego, pero algo les falta, algo los pone en otra latitud de las tensiones, en otra esfera interna que no rima con la piedad, algo los cataloga en otra ecuación, en otra mutación de los sentidos, donde lo infame, lo maligno es parte de esas naturalezas, que con hostilidades y sin compasiones pasan por la vida sin nociones del pecado.
Hay una investigación sobre el tema… La frenología, que se basa en el carácter y en las líneas físicas del rostro para conocerlos, para clasificarlos en un patrón, en un archivo de las cualidades, de la particularidad de cada individuo para marcarlos, para darles un distintivo, como una defensa de la sociedad para que los identifique dentro de la población, aunque se levanten voces, derechos inalienables que causan controversias, y que sin dudas las seguirán causando en el futuro por toda la responsabilidad que encierra dicho estudio.

La personología es otra disciplina sobre la misma tesis, que se basa en la interpretación de los rasgos de la cabeza humana, como por ejemplo los cabellos, para colocarlos a cada uno en un patrón personal como una signatura.
Un cabello espeso era propio de una persona apática, cruel,  impasible, de corazón duro; un cabello fino era de alguien sensible, y una mandíbula ancha era el arquetipo de un ser autoritario.
Así se pensaba, basado en las formas, en la silueta de cada uno de los examinados.
También Cesare Lombroso ( 1835-1909), que fue un médico y criminólogo italiano, creó sobre ese tema una teoría, una idea en la que incluía el clima para explicar algunas tendencias homicidas, como las altas o las bajas temperaturas en marcadas y precisas épocas del año, donde se disparaban o se espaciaban los crímenes, y hasta ideó una terapia para el delito, donde aconsejaba eliminar físicamente a esos malhechores de sangre, a aquellos que al parecer no tenían curas.
Y sobre eso escribió:

"En realidad, para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos"

En fin, muy interesantes los planteamientos de aquellos que pusieron su reputación en juego, para encontrar una guía en la conducta de ciertas cepas de forajidos y de contumaces.

A esas personalidades, a los creadores de estos ensayos o disertaciones sobre los asesinos, se les llama seudocientíficos, como se les llama también hoy del mismo modo a los ufólogos y a los parasicólogos, pero algo tienen de verdad esas ilustraciones de la hechura facial en algunos delincuentes, alguna realidad se esconde en ciertos perfiles, en algunos rostros de tétricas señales, tal vez por oscuros atavismos, por rasgos sombríos, o por abismos profundos en la conciencia, que parecen anunciar en las proporciones del aspecto, en el contorno de la imagen y en la lobreguez de la mirada… el crimen y la sombra.

Ernesto Cárdenas.


Comentario:  Como no encuentro otra forma de comentar,  pues lo hago de esta manera, no sé si saldrá pero vamos a intentarlo.

Este Ensayo como los anteriores publicados, me parece igual de extraordinario.  Pueden tener razón los estudiosos sobre los rasgos físicos y que son seres sin conciencia.  Que son seres sin conciencia,  en ello todos coincidimos.

Lo que yo pienso es que en la actualidad, la criminalidad se ha arraigado con la pobreza extrema que existe en algunos lugares de un país.  Esta situación es aprovechada por los malhechores, que por una suma, a veces muy pequeña, utilizan a menores de edad para que hagan de sicarios.  En el caso que sean adultos, pues la cantidad a pagar de hecho es mayor.  Y como la gente realmente necesita para sobrevivir,   aceptan los acuerdos o contratos.

En otros casos,  el asesino es el resultado de un niño maltratado o lastimado en su corta edad, hecho que genera un fuerte resentimiento contra la sociedad.  De estos seres, pueden ser los asesinos en serie.

Claro está que, la apreciación que te doy es bastante empírica y de una principiante, puesto que no soy ninguna estudiosa de crímenes ni nada por el estilo; solo lo digo de acuerdo a lo que veo en los distritos de menores recursos económicos.

Por lo demás como te digo, es un ENSAYO FORMIDABLE mi buen amigo!
¡Muy interesante!
Gracias grandes!

 

 

En fin, muy interesantes los planteamientos de aquellos que pusieron su reputación en juego, para encontrar una guía en la conducta de ciertas cepas de forajidos y de contumaces.
A esas personalidades, a los creadores de estos ensayos o disertaciones sobre los asesinos, se les llama seudocientíficos, como se les llama también hoy del mismo modo a los ufólogos y a los parasicólogos, pero algo tienen de verdad esas ilustraciones de la hechura facial en algunos delincuentes, alguna realidad se esconde en ciertos perfiles, en algunos rostros de tétricas señales, tal vez por oscuros atavismos ancestrales, o por rasgos sombríos, que parecen anunciar en las proporciones del aspecto, en el contorno de la imagen, en la oscuridad de la mirada… el crimen y la sombra.

Ernesto Cárdenas.

 

 "En realidad, para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos"


En fin, muy interesantes los planteamientos de aquellos que pusieron su reputación en juego, para encontrar una guía en la conducta de ciertas cepas de forajidos y de contumaces.
A esas personalidades, a los creadores de estos ensayos o disertaciones sobre los asesinos, se les llama seudocientíficos, como se les llama también hoy del mismo modo a los ufólogos y a los parasicólogos, pero algo tienen de verdad esas ilustraciones de la hechura facial en algunos delincuentes, alguna realidad se esconde en ciertos perfiles, en algunos rostros de tétricas señales, tal vez por oscuros atavismos ancestrales, o por rasgos sombríos, que parecen anunciar en las proporciones del aspecto, en el contorno de la imagen, en la oscuridad de la mirada… el crimen y la sombra.

Ernesto Cárdenas."En realidad, para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos"


En fin, muy interesantes los planteamientos de aquellos que pusieron su reputación en juego, para encontrar una guía en la conducta de ciertas cepas de forajidos y de contumaces.
A esas personalidades, a los creadores de estos ensayos o disertaciones sobre los asesinos, se les llama seudocientíficos, como se les llama también hoy del mismo modo a los ufólogos y a los parasicólogos, pero algo tienen de verdad esas ilustraciones de la hechura facial en algunos delincuentes, alguna realidad se esconde en ciertos perfiles, en algunos rostros de tétricas señales, tal vez por oscuros atavismos ancestrales, o por rasgos sombríos, que parecen anunciar en las proporciones del aspecto, en el contorno de la imagen, en la oscuridad de la mirada… el crimen y la sombra.

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los agotes…

En el Arcón del Sentimiento