Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Certeros como deslumbrantes versos forjados con la pluma de la sabiduría. Ya que mirar atrás solo debe ser para tomar el pasado como referencia, acaso recordar vivencias hermosas; mas no es nada bueno, estancarnos en él.
ResponderBorrarEstos maravillosos versos nos hacen recordar a Jorge Manrique con su célebre poema donde dice: "“Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar....” El añoro y sufrimientos como alegrías transcurren con el tiempo para finalmente llegar a la resignación y al olvido. Somos una nada, mas una nada que siente.
Desde el inicio hasta ese magnífico final que compendia todos los versos anteriores hacen que este poema refulja brillantemente en su forma y contenido!!
Muy bello y sabio mi querido Ernesto!
Muchas gracias