Volveremos...
Volveremos...
Volveremos cual aves en vuelo migratorio,
a robarnos los besos con las ansias de orates
soñaremos despiertos en haz giratorio
por eólicos vientos en su trajín de embates
Seremos dos susurros dentro de su suspiro,
confundiéndonos juntos en un abrazo egregio
y nos acoplaremos al ritmo de un respiro
inventándonos ambos el dulce sortilegio
Nos incrustaremos vencidos y calcinados,
¡En un caldero de amor y pasión penitente!
Fascinados por flamas de una danza dionisia.
Y con la hermosa unión de dos alucinados
¡Marcharemos unidos al infierno bullente!
Donde el deseo sea... ¡Pecado sin franquicia!
Beatriz Vicentelo
Tienes la seguridad de sentir un amor de altura, y de que del otro lado existe reciprocidad para entender y compartir el fuego de las pieles. Sin dudas, un poema bien trabajado y comunicativo, uno para ver que la poesía es una voz de adentro, una voz que, diferente a la cotidiana, sabe comprender y escuchar las inquietudes, los deseos del alma.
ResponderBorrarNunca salgo defraudado de tus poemas.
Ernesto C.