¡Yo, la que Más te Quiere!
¡Yo, la que Más te Quiere!
Dos palabras que me abren, el interior del cielo
con un pleno "te quiero", que eleva a las alturas
¡Qué mayor regocijo, qué tus palabras puras!
¡Qué hermosura me eleves hasta tu "rascacielo"!
En el culmen del gozo, se embriagará el desvelo
¡Esta noche mi amor! Con temblores sin mesuras
con frenesís dementes en sus extremaduras
¡Esta noche, mi boca, te saciará en su anhelo!
He de extraer néctares del labio de tu boca
¡Depositar sobre ellos mi miel más exquisita!
¡Y arroparte con ansia desmedida y contrita!
Para que en el latir de tu amor grande y sincero
¡Ser solo yo!..., quien te ame
con jumera loca
Ya que de entre los dos..., ¡Soy, la que más te quiero!
Beatriz Vicentelo
Tus poemas, como los lagos guardan profundidades, le dan a las letras calor de brasas, y eso no lo logra todo el que escribe o intenta escribir poesías, porque tienes transparencias como los cristales venecianos, y se escucha la voz de tu poema como un grito legítimo de adentro; tu poesía vibra y se siente, y leerte es gustoso porque tus poemas tienen alma.
ResponderBorrarErnesto C.