La Última Aventura
La Última Aventura
Puedo estar a tu lado, sin que tu
alma lo sepa
acariciar tus manos con temblor de
doncella
rozar suave tus labios, con la
ilusión que trepa
al pensarme contigo bajo el haz de
una estrella.
Puedo cantar a cielos -sin que el
recelo quepa-
el verso con fulgor perfilado en
centella
y puedo alzar en fuego sin prisa ni
retrepa
la inmensidad de amor que revienta y
resuella
Puedo montar tu potro furioso de
locura
¡Y cuando las campanas de averno estén tañendo!
Saltar al precipicio final de tu
aventura
Y en caída y caída, llegar viva muriendo
¡Y ahí entre sangre y lodo!..., ¡Envuelta de ternura!
Decirte al fin el modo, como te estoy
queriendo
Beatriz Vicentelo
Si algo fuera de la belleza de tus poemas, de tus sonetos destaca más que otras cualidades: es tu pasión, ese sazón que le pones a las ideas, a lo que plasmas para lograr un trabajo elegante y emocional, y eso solo lo hace el que tenga alma sincera y completa de poeta, el que ama la letra y logra traducirla a la rima, al buen decir.
ResponderBorrarHermoso como siempre y muy claro tu poema.
Ernesto C.