Sin remedio...

Ya sé que no me notas, que tus ojos
miran un horizonte diferente
guardando el corazón entre cerrojos
atenta por lograr lo trascendente.

Que tienes otra ruta, otras ideas
para habitar un mundo en otra cima
lejana de la plebe y las mareas
detrás del buen aprecio y de la estima.

Soñando con tu nube en otra vida
en otra facultad, a tu manera
con grata forma de tomar la brida
para ser ante todas la primera.
 
Espero que el destino te depare
lo que tienes bien firme entre la mente
y que hasta el cielo en tu bregar ampare
aquello que te inclina a lo excelente.
 
Pues otro modo fuera el cataclismo
frente a las cosas que hoy no ves temprano
fuera ya tarde contemplar tu abismo
sencillamente por vivir en vano.
 
Al enfrentarte entonces con el tedio
de la utopía que al final subyuga
meditando ya vieja y sin remedio
que la dicha perdiste por taruga.
 
Ernesto Cárdenas.

guardando el corazón entre cerrojos

atenta por lograr lo trascendente.

 

Que tienes otra ruta, otras ideas

para habitar un mundo en otra cima

lejana de la plebe y las mareas

detrás del buen aprecio y de la estima.

 

Sonando con tu nube en otra vida

en otra facultad, a tu manera

con grata forma de tomar la brida

para ser ante todos la primera.

 

Espero que el destino te depare

lo que tienes bien firme entre la mente

y que hasta el cielo en tu bregar ampare

aquello que te inclina a lo excelente.

 

Pues otro modo fuera el cataclismo

frente a las cosas que hoy no ves temprano

fuera ya tarde contemplar tu abismo

Sencillamente, por vivir en vano.

 

Al enfrentarte entonces con el tedio

de la utopía que al final subyuga

meditando ya vieja y sin remedio

que la dicha perdiste por taruga.

 

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Unos serventesios bien logrados, como es ya reconocido y destacado en tu hacer literario!

    Impecable en su estructura; el contenido es interesante y mucho. Deja el protagonista entrever algo de despecho, es lo que percibo, porque hasta la cuarta estrofa, sus deseos se leen y se sienten escritos con nobleza de espíritu, bondad de ánimo. A partir de la quinta estrofa, se presenta el declive, el reclamo terminando hasta con una ofensa; y salieron esas dos ultimas estrofas con cierta intensidad, como si en verdad eso esperara y quisiera el protagonista de estos versos. Si ese fue tu objetivo ¡Excelente!

    Al enfrentarte entonces con el tedio
    de la utopía que al final subyuga
    meditando ya vieja y sin remedio
    que la dicha perdiste por taruga.

    Es lo que percibo y así te lo digo, dado que la imagen que da este poema es bastante nítida!

    Un abrazo.

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