Sin remedio...
Ya sé que no me notas, que tus ojos
miran un horizonte diferente
guardando el corazón entre cerrojos
atenta por lograr lo trascendente.
Que tienes otra ruta, otras ideas
para habitar un mundo en otra cima
lejana de la plebe y las mareas
detrás del buen aprecio y de la estima.
Soñando con tu nube en otra vida
en otra facultad, a tu manera
con grata forma de tomar la brida
para ser ante todos la primera.
Espero que el destino te depare
lo que tienes bien firme entre la mente
y que hasta el cielo en tu bregar ampare
aquello que te inclina a lo excelente.
Pues otro modo fuera el cataclismo
frente a las cosas que hoy no ves temprano
fuera ya tarde contemplar tu abismo
sencillamente por vivir en vano.
Al enfrentarte entonces con el tedio
de la utopía que al final subyuga
meditando ya vieja y sin remedio
que la dicha perdiste por taruga.
Ernesto Cárdenas.
guardando
el corazón entre cerrojos
atenta
por lograr lo trascendente.
Que tienes otra
ruta, otras ideas
para
habitar un mundo en otra cima
lejana
de la plebe y las mareas
detrás
del buen aprecio y de la estima.
Sonando con tu nube
en otra vida
en
otra facultad, a tu manera
con
grata forma de tomar la brida
para
ser ante todos la primera.
Espero que el
destino te depare
lo
que tienes bien firme entre la mente
y
que hasta el cielo en tu bregar ampare
aquello
que te inclina a lo excelente.
Pues otro modo
fuera el cataclismo
frente
a las cosas que hoy no ves temprano
fuera
ya tarde contemplar tu abismo
Sencillamente,
por vivir en vano.
Al enfrentarte
entonces con el tedio
de
la utopía que al final subyuga
meditando
ya vieja y sin remedio
que
la dicha perdiste por taruga.
Ernesto
Cárdenas.
Comentarios
Publicar un comentario