Temor...

 

Temor

 

Le das iridiscencia de brillos a mi pluma

delirio extravagante, a mi corazón yerto

¡Das argentado ensueño con ambages de espuma!

Una adumbra de nácar a mi dormir despierto

 

Ah! Alba esplendorosa, que impresiona y abruma

con reluciente arco iris en mi albear desierto

¡Enaltecido cóndor acaso fausto puma!

Que invades mis campiñas de intrepidez cubierto

 

Ya el río embravecido… ¡Va exaltando mis crestas!

Con la impetuosidad de cristales en espejos

Y ondean sus vitrales arramblando las gestas

 

de una recia soledad resistente a reflejos

 Es que asiste el temor…, ¡De soñar con cortejos!

Y correr a tu llamado ¡Con mi viudez a cuestas!


Beatriz Vicentelo

 

Comentarios

  1. Un poema que nos habla de un amor abierto, sin cortinas, para que se sepa que tu corazón aún siente y padece, que puedes soñar y arrimar una ilusión a tus deseos, a los llamados de tu alma. El amor no conoce de almanaques, es latente en el tiempo, siempre está presente por encima de las canas, y en tu poema se demuestra ese axioma, de que el amor no tiene edad.
    Bellísimas metáforas y bello tu poema en general.
    Tengo a mi hijo en casa, vino de Miami para estar una semana; ya se va el domingo…

    Te cuidas como siempre…
    Ernesto C.

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  2. Ay que estamos más o menos igual, tengo visitas, que se van y ahora han llegado otras nuevas, son personas mayores, que requieren toda mi atención, pero pondré un poema y veremos cómo nos las ingeniamos para continuar compartiendo sin perder el ritmo por las visitas que a ambos nos han llegado... Un beso y miles de gracias por tu gentil comentario...

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