Soledad
Soledad
Hoy soñé que era mariposa
que aleteaba sobre tus playas
acaricié con suavidad tus olas
con sus crestas espumantes
aspiré la fresca y tenue brisa
que tus arenillas besaban
y me maravillé con el mar
que vaiveneaba cautivante.
Y fuiste aroma delicado
que ondas del aire perfumaba
sumergiéndome en un vuelo
primoroso de embriaguez rutilante
y no obstante que reposas
en nacarado crisol de alboradas
te vi en reflejos celestes
en un horizonte de nubes gigantes
Un puente en arco iris abrió
sus gradas para mi alma enamorada
honda
tristeza con notas
de violines embargaron mi cuerpo
y cual si llorar quisieran,
temblaron mis alas acrisoladas
postrándose silentes
al recordar pasado tiempo de ensueño
¡Cielos! Tu nombre en mi garganta
se revolvió en nudo lastimero
y sacudió mi deplorable soledad,
con llanto en mi almohada
Beatriz Vicentelo
La soledad no es mala si le sacamos provecho, si le damos su valor real para leer un libro o para escribir un verso.
ResponderBorrarSé que hay soledades del alma, necesidades de una compañía, y más en la vejez, pero se hace necesario, si nos ronda la tormenta, estar mejor solo que mal acompañado.
Hay nostalgia del corazón en tu poema, una necesidad de luces en tu marcha, y se nota cuando se lee tu bien descrito poema. Pones emotividad en lo que haces y por eso tus ideas llegan, tocan fondo en el lector sensible.
Y esa forma de transmitir, de llegar a otros, es solo un don, digamos una magia de arriba que tienen los poetas.
Ernesto C.