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Mostrando las entradas de diciembre, 2024

Casi una Dama...

  Casi una Dama    La mula miraba con ojos traviesos al blanco y elegante caballo brioso. Y aunque el rocín tenía cierto aire avieso moría suspirando, hasta por los poros   Y andaba meneando sus anchas ancas y ansiaba poner sus orejas enhiestas. Y en las tardes cuando se hallaba cansada reposaba al lado de la hermosa bestia.   Mandó a confeccionar cien finas gualdrapas se hizo un colorete del vino más tinto, pagó un dineral por profusas pestañas ¡Para ser culta, tragó un millón de libros!   ¡Ay la mula mulita, está enamorada! Con más alegría, jala la carreta no siente dolor de patas ni de espalda en cada surco, menea la cabeza   El caballo frío, altivo e indiferente de abierta coquetería, ni sospecha, más le parece una mulita demente haciendo gran ridículo con tanta treta   Pero una noche, esas de luna perlada el semental necesitó de una yegua y queriendo aprovechar las circunstancias la ...

Ígneo Poeta

Ígneo Poeta Sentía mi alma penas con fuerza avasallante por una mala aurora que descuadró mi sueño Y tú, haz rutilante..., ¡Con increíble empeño! Llegaste cual estela, translúcida espumante! Alumbras con arco iris mi lindero agobiante con tu amistad de siempre, con tu sentir risueño y el ave mal herida, ante tu desempeño ¡Se levanta con ánimo férvido pujante! Soy yo ahora quien marcha, a tus corintios brazos voy tras la luz que da tu centelleante entrega ¡Ah!  Mi prolijo Orfeo llega al borde del llanto tu fineza de lira desechando fracasos  ¡Vienes vivaz ornando mi estrecho istmo en mi omega! Tanto así, pero ¡Tanto!.., que me anima tu canto Beatriz Vicentelo  

Canto a la silla...

Pasiva sin saber que es maravilla para un cuerpo cansado en la faena la necesaria y silenciosa silla nos da el placer al disfrutar la cena.   Ella es la paz buscada del ocioso un oasis que gusta a la mirada cuando el obrero la usa en su reposo agotado después de la jornada.   No falta nunca jamás en reuniones y apreciada si es larga la visita motivando también confiscaciones si un anciano tal vez la necesita. Y al ser inerte no comprende nada tras su quietismo de perfil severo ignorando que ha sido destinada para el eterno apoyo del trasero. Ernesto Cárdenas.  

No tienes que ser bella...

    No tienes que ser bella para amarte ni modelar tu imagen lo selecto no busco como un necio compararte trotando en vanidad por lo perfecto.   Ansío el otro amor, el concluyente ese que vibra interno y que improvisa la caricia bonita y diferente que sabe iluminar con la sonrisa.   No tienes que brillar como el diamante encima de una nube o de una cumbre anhelo solamente el dulce instante del beso por pasión y por costumbre.   Quiero esa paz que al alma cicatriza que pone melodías en la senda que de otro ayer olvide la ceniza y sepa enternecer y me comprenda.   Un amor consecuente en el romance como un trozo de sol, como un anhelo un amor de verdad para un balance de emoción que recuerde el terciopelo.   Juguetón, cordial, que sea entusiasta atado a la ternura que contenta sin tener que ser bella solo basta tu hermoso corazón que es lo que cuenta.   Ernesto Cárdenas.

¡Vida Tú y tus Sorpresas!

¡Vida Tú y tus Sorpresas!   Y yo tuve un amor bien escondido en el alma él ni lo sospechaba,  yo bien que simulaba y entre letra que iba y que también regresaba se dio inicio a un cariño que gustaba a los dos Yo mujer soñadora, me sentí cautivada y sin saber ni cómo, me vi tan atraída que soñaba  con él, de noche e igual de día e inventaba delicias con su timbre de voz   El con más experiencia, quizá lo tomó a juego esas letras amantes para mí dirigidas hacían que el espíritu,  buscara locas salidas para no sucumbir y evitar rendición Pasan  años y años y seguía él con versos yo callaba y callaba;  y aunque era hombre casado íntimamente amaba,  sin decir mi pecado como fuera, cubría mi pobre corazón.   Se dio tiempo y más tiempo, él más versos, más versos y por cosas de vida, que nadie se imagina cuando ya aquel amor, no era letal espina muere su amada esposa..., ¡Y cae en depresión! Ya no escri...

Nada me sorprende...

Porque luchando renací de nuevo con cuidado recorro mis caminos para evitar otro dolor longevo que dejara en mi senda torbellinos.   Al fin soy otro lo conozco todo y baso mi accionar en la experiencia donde distingo sin variar el lodo que se intenta ocultar tras la apariencia.   O el falso amigo de palabras huecas que quiere demostrar su falso aprecio sus turbias aguas de lagunas secas y el doble estándar que adormece al necio.   Cada cual es su imagen hacia afuera lo que quiere que veas solamente y hacia adentro levanta la barrera cerrando su interior completamente.   Porque guarda en su mente algo proscrito algo pérfido que hizo y nunca expresa algo que está en su ser como un delito y no lo muestra al mundo ni confiesa.   Detrás de cada casa o cada puerta detrás de algún halago o la sonrisa hay una ambigüedad que desconcierta y esquiva la verdad que se precisa.   Por ver tanto ya nada me sorprende no creo en la palabra que se dice pues sin ningún escrúpu...

Amante Amigo

 Amante Amigo Te quedaste en camino polvoriento viendo que me alejaba, cohibido con el delirio en beso detenido bordeando las sombras del tormento Pude llevarte en lomos de mi viento y absorberte sin tú haberlo sabido ser tu esencia, si hubiera yo querido cubriendo mieles todo sentimiento Yo pude ser el vino de tu jarro tu cruz y espada, mástil y  bandera quien de su misma vida, ofreciera el alma entera en fiel cuerpo de barro Pero, no quise nada, yo contigo, al ser casado y de otra, el abrigo Beatriz Vicentelo

Eterna Pregunta

 Eterna Pregunta Cuando se yergue el polvo de la saña tras el paso del odio insatisfecho desde su honda raíz hasta montaña la tierra enferma con dolor de pecho Pero imbuido en su ley, el hombre amaña agrediendo con fuego, sangre, su lecho ¡Sorda maledicencia de su entraña! Se rebela a igualdades de derecho ¿No se nació en el mismo lar de tierra? Y al morir ¿no es el mismo hoyo que entierra? ¿No es misma vida acaso que los junta? Y llora Dios con llanto tan humano... ¡Con la repetición de esa pregunta! Caín  ¿Qué es lo que haces con tu hermano? Beatriz Vicentelo

Cómodo...

Emperador romano del 180 al 192 d.C, famoso en la antigüedad por su crueldad y por sus vicios, tenía orgullo por su físico y luchaba en el circo con gladiadores y leones, pero como explico en mi poema tomando las debidas precauciones, y haciendo trampas para asegurar el triunfo. Murió asesinado después de él mismo matar a cientos de personas y animales, su nombre completo era: Lucio Aurelio Cómodo Antonino…   Fue a la estatua de Ceres al pie del Aventino y la miró en silencio pensándose divino.   Con toga recamada de perlas y bordados burlando aquel enigma siniestro de los hados.   Los hados que olvidaba sumido en sus perjurios y sordo ente las  voces de sueños y de augurios.   De signos en su estrella, de sombras en su sino revelación robusta de Apolo Palatino.   Se presentaba siempre como Hércules y Mitra en la secuencia ciega de todo lo que arbitra.   Sin compasión por nada cruzando los niveles   del tiempo y de la suerte que no saben ser fiele...

Soy...

Hoy soy para tu bien el atrevido que se asomó a tu vida simplemente y restañó tu corazón herido para volver a amar con alma y mente. Para que fueras tú sin ataduras lejos de los pesares de otros días para romper de ayer las cerraduras y dejar de una vez horas sombrías. Pues te aparté la inercia y el hastío desaté de tu fe las mariposas para enfrentar un nuevo desafío y arrancar de tu ser las nebulosas. Soy tu mirada clara y tu sonrisa quien dio a tu identidad certificado soy la ternura fiel que se precisa y en verdad lo mejor que te ha pasado. Ernesto Cárdenas.

Certeza

 Certeza Tú eres el torbellino de mi sueño mi fragancia de lis, clavel, canela un revuelo de brincos de gacela un estuario azulado, en mar risueño Se iluminan tus ojos por ser dueño  de mi rojo dulzor que a flor enmiela ¡Sé,  que enciendo tus carnes cual candela! ¡Ah!..., Críptico varón de otoñal ceño Y es que soy la razón que te ajaqueca ¡Tu anhelante caricia e igual tu hostigo! La que al sentir tu boca casi seca… ¡A la Cruz de Pasión irá contigo! Y en aquel lugar donde el justo peca ¡Seré tu salvación y tu castigo! Beatriz Vicentelo

Tus poemas, para mi amiga Beatriz.

Tus poemas son canciones perfectas  en sus medidas oraciones de lo d ruidas de sacras evocaciones son bellas ondulaciones d e l sentido  con altura de una arguyente  armadura para un mensaje completo que con forma de soneto m uestra  que es  literatura.   Nos habla de ese lenguaje coloquial  de tonos gratos de ese modelo que innato se hace salmo en el paisaje trae interés  al mensaje de relieves   y   de esencias de retos y de cadencias por recuerdos de otros temas cuando clásicos poemas eran salmos de excelencias.   Tus poemas amenizan y dan fe de tus empeños de tus rimas que son sueños de las cosas que armonizan que gustan y que exorcizan las almas en el diario caminar tu poemarío con los retos del idioma para aspirar el aroma cultural del diccionario.   Ernesto Cárdenas.