Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Un poema que impacta conforme uno va leyendo por las reiterativos versos que conforman un impresionante poema donde el oxímoron es el recurso retórico principal. Lo has hecho de manera magistral mi eximio poeta. Y bueno esa la vida, siempre desarrollándose entre antónimos para apreciar lo realmente valioso y que muchas veces el hombre obcecadamente no quiere ver.
ResponderBorrarMis aplausos querido Ernesto!
Como siempre un poema de laboriosa creación que relumbra ante nuestros ojos
¡Excelente!