Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
¡Cuánta razón guardan estos formidables versos! Porque ciertamente y creo que en todo ser humano, hay un amor que queda retenido en la memoria, un amor idealizado, añorado y eternamente requerido; prisionero en una burbuja que volátil se alza cada vez más hacia el cielo; dejándonos siempre con el alma perdida en la elevación del espíritu.
ResponderBorrarLo curioso que creemos fehacientemente que es perfecto, divino, sublime; sin embargo se han visto casos, que se ha reencontrado tan bello amor, dándose con una realidad distinta. Los sentimientos o la percepción amante ha cambiado acaso por el tiempo transcurrido, acaso por las nuevas vivencias.
Muy bellas letras mi querido Ernesto! Pienso que cuando hay un amor así, preferible es dejarlo en el lugar donde está, no intentar encontrarlo, menos recuperarlo.
Un abrazo!