Vértigo de Rosas
Vértigo de Rosas
Fue un calvario de amor ardiendo en fuego
un vaso de amargado vino en mesa
un ave que anidó para irse luego
con la hiel imantada a miel de fresa
Mas, fue atractivo amor
inadmisible
que se arrimó a mi puerto desolado
e izando su bandera bonancible
desembarcó su viento perfumado
¡Y fui luz y penumbra conquistada!
En su noche de nieblas defectuosas
¡Lumbre extensa en su luna equivocada!
Que incineró las carnes presuntuosas
encontrando su pena condenada…
¡A su demente vértigo de rosas!
Beatriz Vicentelo
Un amor dual con su pro y sus contras, pero un amor al fin que parece dejó huellas, uno que no se olvida aunque lleguen otros de los cuatro puntos cardinales.
ResponderBorrarSigues poniendo en tu arte brasas y emociones, coraje y sensaciones.
Cuando se escribe así es porque hay un magma en la profundidad del sentimiento que bulle, algo que brilla y que reclama espacio para el alma.
Ernesto C.