Derrota
Derrota
Me dabas el elixir de tu esencia
gota a gota con halos de misterio
mi corazón de largo cautiverio
volteó su mirada con renuencia
Y exhalaste fragancias de querencia
con encantos de liras en salterio
e hiciste vacilar todo criterio
que tenaz rechazaba la insistencia
Sí como loba..., ¡Yo me defendí!
de ese asedio que fue con frenesí
al aullar con colmillos de furor
Pero,
tu asedio cual río de mañas
¡Irrumpió con audacia a mis montañas!
y venciste mis riscos de fragor
Beatriz Vicentelo
Algo sentimental que parece que ya no está, pero quedó en la mente y en el tiempo, porque hablas en pasado, lo sitúas en el ayer, pero que aún se siente, no se va, deja como una sombra en tus recuerdos, y esos amores quedan grabados como una cicatriz, no se marchan, permanecen, asoman en la mente y en los sueños, gritan desde la distancia, y nos hacen comprender que para siempre están atados a nuestra vida, aunque estén ausentes.
ResponderBorrarMuy explicativo tu poema, muy de mi gusto literario.
Ernesto C.