Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
¡Hermoso final y todo el poema! Ciertamente escribimos a nuestro gusto, aunque a otros no les agrade, buscando siempre la rima y ritmo para darle la debida entonación; esto es en poetas que escriben poesía clásica. Tampoco podemos negar la belleza manifiesta en versos libres, donde la esencia es belleza. Y en cuanto a gustos, como dije a algunos no puede gustarle, a otros mucho. Y por qué se da esta situación? Puede ser porque coinciden en experiencia, se identifican con el poema que leen; y partiendo de ahí, no todos tenemos la misma experiencia. Otros gustan poemas escritos como narrativas, otros poemas como poesía para declamar. Como bien dicen : Para gustos, los colores; significando que cada persona tiene sus propias preferencias y que no tiene sentido discutirlas, ya que los gustos son subjetivos.
ResponderBorrar¡Grandioso poema!
Miles de gracias
Así es, cuando se escribe pensando en halagar a la gente, perdemos la esencia de nuestras ideas, dejamos de lado lo propio por lo ajeno y nos desteñimos. Martí dijo: “Nuestro vino es agrio, pero es nuestro vino” y esa es la razón del poema.
ResponderBorrarErnesto C.