Por Insistente
Por Insistente...
Y aunque tú no lo creas, una vez
fui el ave que rondaba tu ventana
llevando un tulipán a tu mañana
y en mi pico el olivo de ternez
Entonaron mis trinos, placidez
con magna sutileza soberana
y en dulcifico ensalme del Nirvana
te dediqué el azul de esplendidez
Fue un día, que por pena te quebraste
por ser ave no pude dar mi abrazo
mas fui con mi hoja alzando azul canción
¡Y revoleteé tanto! Que alzaste
la mano y un grosero manotazo
me expulsó de tu oscura habitación
Beatriz Vicentelo
Bueno, sabe Dios qué mal hiciste para ganarte un manotazo, aunque creo que mereces más caricias que manotazos.
ResponderBorrarEn resumen, un elegante soneto que se siente tierno hasta el último verso, donde la acidez aparece para enfriar las estrofas anteriores.
Tus poemas son como puertas abiertas para mirar por dentro, donde algo nació y algo se quebró sin esperanza cierta; no llegó a crecer para dar frutos, para probar sus mieles, y por eso los lamentos, las quejas poéticas por un amor que parece no acabar de llegar a poner luces en los rincones poéticos.
Pero a pesar de los pesares, sigues escribiendo a ese amor muy tuyo, muy íntimo y muy reconfortante para pensarlo.
Como puedes ver, ya te perdoné, porque soy débil de corazón.
Ernesro C.
jajaja... El poema termina de otra forma, pasa que lo cambié a fin de hacerte sonreír...
ResponderBorrarUn abrazo...