Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
Bueno, ahora sí, preferible es estar solo a estar con una mosca que vuela y vuela por tu entorno. Y sí, yo tengo azúcar creo en la sangre, porque a veces hay una sola mosca aleteando en un mercado y esa única mosca, me ve y ya no me deja ni un instante en paz. Y no creo que sea porque tienes malestares, a lo mejor la colonia que usas la atrae, porque por eso, es que creo, que me busca a mí.
ResponderBorrarEstas espinelas están escritas con una ironía elegante y hasta sencilla, humilde porque hablas de posibles defectos que puedas tener y hay un hecho remarcable que lo dices al final de estas magníficas estrofas "vuelvo a estar solo" Y no es que me dé de sicóloga, sino que tú mismo has empleado la palabra "vuelvo" significando que antes te has sentido solo o que hay una soledad que está dentro de ti. Puede que me equivoque y solo sea, para que el verso encaje en octosílabo, sí puede ser.
Bueno en conclusión: SÍ, me gustaron estas espectaculares espinelas, bastante explicativas y detalladas donde el papel principal lo tiene una mosca, algo inusual en los poemas.
Muchas gracias mi querido Ernesto, excelente espinelas como para ponerlas en un recuadro!
Un abrazo