A mi perrita…

Mi perrita Canela murió hace un tiempo, estuvo conmigo catorce años, y poco antes de ese suceso triste le escribí este poema.
 
Los años dan cansancio a su carita
y tose repetida en sus achaques
por la edad natural que debilita
su cuerpo ya por muchos almanaques.
 
Siempre conmigo, aún en mi apatía
alegre se me arrima cuando llego
con sano gesto, sin hipocresía
y le brilla el ojito que está ciego.
 
Sé que la vida se le está escapando
con una rapidez casi alarmante
y mi alma ante el dolor se va achicando
por el tiempo que luce amenazante.
 
Ya apenas puede ver y en su torpeza
se marchará quizás sin un aviso
y solo quedará con mi tristeza
el recuerdo de aquello que me quiso.

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Ay no, digo, ay qué penita mi querido Ernesto! Tu poema cala amigo, significando de hecho que del dolor se desprende también belleza, pero eso solo como poema; porque por el contenido siempre da tristeza. Y no me digas que toser seguido es indicio que está ya "viejita" porque tengo a mi Maty que tose seguido y es la más pequeña, por lo tanto la más dulce, la más querida, la más engreída. Y yo que creo que sufre de los bronquios, cuando a lo mejor como tu perrita....

    Bueno, ese es otro asunto, tu poema es muy tierno y a la vez conmueve grandemente mi dulce amigo!

    Gracias por compartirlo, me dejaste pensando con mi Maty...
    Un beso

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Inteligencia

Amor Tardío

Yo te Recuerdo