A mi perrita…

Mi perrita Canela murió hace un tiempo, estuvo conmigo catorce años, y poco antes de ese suceso triste le escribí este poema.
 
Los años dan cansancio a su carita
y tose repetida en sus achaques
por la edad natural que debilita
su cuerpo ya por muchos almanaques.
 
Siempre conmigo, aún en mi apatía
alegre se me arrima cuando llego
con sano gesto, sin hipocresía
y le brilla el ojito que está ciego.
 
Sé que la vida se le está escapando
con una rapidez casi alarmante
y mi alma ante el dolor se va achicando
por el tiempo que luce amenazante.
 
Ya apenas puede ver y en su torpeza
se marchará quizás sin un aviso
y solo quedará con mi tristeza
el recuerdo de aquello que me quiso.

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia

Amor Tardío

Yo te Recuerdo