¡Cómo me Gustas!
¡Cómo me Gustas!
Yo siento trasladar carnes al cielo
tocar el blanco palio de la luna
¡Y siento la energía del anhelo!
Cual si escalara riscos de la puna
Se encoge el corazón cual un buñuelo
ante tus negros ojos de aceituna
¡Y me despliego cual frágil pañuelo!
Ante bruja mirada de tu hombruna
¡Ay, pero qué manera de gustarme!
¡Cómo empujas mi cuerpo a su desarme!
Cómo tiras al piso mi entereza
Y es que hay ¡Un cordón de soplos en
yugo!
Al entorno del cuello cual verdugo
que sesga... ¡Hasta quedarme sin
cabeza!
Beatriz Vicentelo
Este final desde luego que no es literal, pero es un modo de mostrar el músculo de tu alma, la fortaleza de tu anhelo que despliegas en un poema, en unas letras que semejan brasas, de tantos deseos y de tanto sentimiento.
ResponderBorrarEs como si no pudieras sujetar los lobos internos, lo que te levita la idea y te estremece entera, y digo que no todos llegan a ese cenit, no todos tocan nubes con la pasión alada; eso solo es elemento, privilegio de alguien que con el don de la palabra hace hablar al corazón.
Ernesto C.