Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
Es ese amor que asoma en la memoria
ResponderBorrarno importa que no esté, que se haya ido
un amor del ayer, de alguna historia
que empolla mil recuerdos como un nido.
Por algo grato que se queda preso
entero entre el delirio de otro día
por la palabra dicha o por un beso
que endulza el sentimiento todavía.
Muy cierto, algo que se quedó retenido en el flujo sanguíneo de la memoria, oculto en los pasadizos de las neuronas, en los repliegue de las dendritas de nuestro cerebro, que pareciera que al fluir la sangre, removiera la masa encefálica apareciendo el chispazo de un recuerdo que se expande de tal manera que nos hace disfrutar a plenitud el momento exacto muchas veces sin evocación.
Grandiosos serventesios que expresan con excelsitud lo que se ha pretendido acaso olvidar!
Encantada con la lectura de estos versos!
Muchísimas gracias