Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
¡Magnífico poema grandemente salomónico Ernesto querido! Y nombraste el mejor ejemplo en el último verso; ya que un instante que te descuidas del sol cuando está sobre tu cabeza, ya te hizo sombra; una sombra que pareciera fiel, pero dependiendo del momento, se distorsiona de tal manera que a veces te muestra que eres pequeño y en otras alargado, te deforma.
ResponderBorrarGrandiosas letras mi buen varón!
Aplausos!!