El Dulce Sueño


El Dulce Sueño

 

La noche extiende undosa azabache cabellera

con alunado broche en peineta nacarada

llega con sus reflejos la ansiada primavera

reverberando en sueños, tu dulce sombra amada

 

Y en caballo bermejo, cabalga soflamera

tu silueta añorada; y en la azul marejada

del onírico estuario renace la quimera

 de burbujas y flamas,  en clara pincelada

 

Se abre la piel del pecho mostrando sortilegio

simple en su curvatura, desnudo en florilegio

palpitando frenético, preces de amor “mendigo”

 

quien juntando sus manos, ruega a Eos aurora

“Que no despierte el sueño, que detenga su hora"

que ya llega tu equino..., ¡A llevarme contigo!


Beatriz Vicentelo

 


Comentarios

  1. La primera estrofa es clara y con naturalidad, y en todas dejas tu sello, el de una pasión abierta, el de una comunicación que parece salida del alma; si leyera este poema en otra parte sin tu nombre, rápidamente pensaría en ti, porque, como te he dicho otras veces, has cultivado tu sello propio, tu semántica peculiar, tu impronta exclusiva sin repisar ajenas huellas, y eso no está al alcance de todo el mundo, porque muchos escriben, pero pocos tocan el cenit.

    Ernesto C.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Inteligencia

Amor Tardío

Yo te Recuerdo