El Velero de tu Sombra
El Velero de tu Sombra
El velero de tu sombra
va río
abajo con su ego
por ratos ríe otros llora
en devaneo colérico
en cada bogar me nombra
enardeciéndose terco
Tú te inventaste un adiós
porque no seguí tu juego
no di voz
de sumisión
porque
nunca fue mi rezo
Y tus anclas se levaron
y partiste de mi puerto
creyendo que sentiría
quiebre de nuestro convenio
¿Sabes en verdad que hice?
Teñí fibras de mi pelo
en una fiesta de gloria
con sangre de cuervo negro
El velero de tu sombra,
no dejó ningún reflejo
mas bien despertó a la otra
que yacía durmiendo
y aquí la tienes, gozosa
disfrutando de su puesto
Beatriz Vicentelo
Un poema que es una rebeldía, un poema que no da margen para pensar en debilidades, todo lo contrario, un poema para gritar como rompiendo cadenas, para anunciar un giro nuevo en otro empeño para no dejar que las sombras cubran con su manto tus cumbres, tus mejores anhelos.
ResponderBorrarEse velero esperamos tenga un viaje sin retorno, porque, como bien dices, la otra ya despertó de su letargo, y ahora tiene nuevos horizontes.
Ernesto C.
Cierto lo que comentas mi querido Ernesto. No sé si recordarás cuando te conté que me sentí bastante ilusionada de un poeta que escribía bonitas metáforas. La desilusión que surgió fue doliente; pero, me sirvió para re inventarme. Sirvió de mucho aquella experiencia. Pienso que cuando se tiene un desengaño grande por una ilusión también grande, la enseñanza que te queda es doblemente provechosa. Y es física, a mayor dimensión, mayor fuerza de resistencia.
ResponderBorrar