Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Me gustó desde el inicio este poema, porque tiene la ambigüedad sugerente: alguien llega y, con su sola presencia, inaugura la ilusión del amor. No se nombra a la figura evocada, y quizá allí reside parte de su encanto: es presencia, mirada, chispa que despierta la emoción.
ResponderBorrarPor otro lado, tiene una imagen que recuerda mucho a un recurso típico de la poesía de Federico García Lorca, y quizá por eso ciertas partes resultan tan sugerentes; me refiero al final
que salta al corazón como una chispa
y enciende de la noche el infinito
para poderla amar hasta el delito.
Grandioso, el AMOR en efecto no tiene límites!
Gracias mi querido Ernesto, un placer grande leer este valioso poema!
Abrazos