Hasta el delito...

Trajo al llegar con su actitud dulzores
en la ilusión que para amar florece 
para encontrar el brillo en los colores
del día en su esplendor cuando amanece.

Le dio teatro y pista a los actores
del sueño para aquello que estremece
por dentro la inquietud que favorece
el trote de un afán a los clamores,

a una verdad que natural se crispa
y muestra su constancia en la intranquila
luciérnaga que brilla en su pupila.

que salta al corazón como una chispa
y enciende de la noche el infinito
para poderla amar hasta el delito.

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Me gustó desde el inicio este poema, porque tiene la ambigüedad sugerente: alguien llega y, con su sola presencia, inaugura la ilusión del amor. No se nombra a la figura evocada, y quizá allí reside parte de su encanto: es presencia, mirada, chispa que despierta la emoción.

    Por otro lado, tiene una imagen que recuerda mucho a un recurso típico de la poesía de Federico García Lorca, y quizá por eso ciertas partes resultan tan sugerentes; me refiero al final

    que salta al corazón como una chispa
    y enciende de la noche el infinito
    para poderla amar hasta el delito.

    Grandioso, el AMOR en efecto no tiene límites!
    Gracias mi querido Ernesto, un placer grande leer este valioso poema!
    Abrazos

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