Llegaron...
Llegaron natural sin ser notados
los giros de un afán sin tener hormas
tal vez inadvertidos, sin las formas
que pasan porque sí, sin ser planeados.
Llegaron en su haber, en sus dictados
sin nada de trastornos ni reformas
llegaron por cumplir con esas normas
de arriba que nos dan certificados.
Llegaron tras la fe que se confiesa
total para querer en una empresa
que abarca plenitud en sus excesos,
Por un amor que con sabor a fresa
les trajo aparejada en la sorpresa
la fiebre que hoy se siente hasta en los huesos.
Ernesto C.
Hum... A veces lo más interesante no es quién llega, sino el misterio de esa llegada. Aquí todo ocurre casi en silencio: algo se instala sin anunciarse y termina encendiendo una fiebre dulce, con sabor a fresa. No hay predisposición para una relación o para un amor, sin embargo de un momento a otro, sentimos que "algo" se instaló.
ResponderBorrar¡Interesantísimo poema, le diste el toque preciso cuando muchas veces sucede!
Grandioso mi buen amigo!
Gracias