Para calmar mis antojos...

Quiero apurar estos pasos
por tu calle y mis afanes
para realizar mis planes
sin pensar en los ocasos
saltar sobre los fracasos
arcaicos de otros abrojos
y contemplarme en tus ojos
más allá de la apariencia
que hoy no esquiva la impaciencia 
para calmar los antojos. 

Y así voy en el tormento
del tiempo que tiraniza
que abruma y que martiriza
la vida en su aturdimiento,
así en este ofuscamiento
de lo tuyo siempre ufano
de un amor que meridiano
me borra otra cicatriz
y me invita a ser feliz
al norte de tu verano.

Te siento en la plenitud
de este sueño que me queda
desteñido tras la seda
que vistió mi juventud
te siento aquí en la inquietud
de una esperanza que traza
un empeño que no a plaza
verte un día en mi paisaje
antes de que tu carruaje
se convierta en calabaza.

Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. ¡Qué bellas letras mi querido Ernesto!
    En cada estrofa blande la belleza de un añoro como tú mismo dices de un antojo!
    Un antojo que se desplaza por términos precisos, claros, entendibles que hacen que el sentir se envuelva con aires sublimes de hermosura!
    Destaco estos versos, que para mí son sensacionales, todo el poema es espectacular, mas esta estrofa me gustaron mucho más:

    Te siento en la plenitud
    de este sueño que me queda
    desteñido tras la seda
    que vistió mi juventud
    te siento aquí en la inquietud
    de una esperanza que traza
    un empeño que no aplaza
    verte un día en mi paisaje
    antes de que tu carruaje
    se convierta en calabaza.

    Muy bello amigo, te felicito de corazón!
    Muchísimas gracias
    ¡Encantador poema!

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