Por mis torpezas...

Yo fui un cobarde, reconozco todo
el daño que causé con mis desmanes
con esas formas de pisar el lodo
detrás de mi ficción y mis afanes.
 
No pude comprender que me alejaba
de tu cariño atado a los de afuera
no tuve idea de lo que dejaba
siguiendo en mi delirio una quimera.
 
Perdí momentos, malgasté los años
destrocé mi vida apagando instantes
con vanos sueños al bajar peldaños
sin entender las cosas importantes.
 
Fui solo un tonto que no observé claro
el brillo de lo tuyo en mi camino
y así por ese error hoy pago caro
girando en un oscuro torbellino.
 
Ya no hay remedio, se secó la rama
del árbol que atestigua mis tristezas
quedando por castigo el hondo drama
de verme sin tu amor por mis torpezas.
 
Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Verbos confesionarios que se pronuncian de manera clara y sentida. El arrepentimiento del protagonista así como la redención absoluta al reconocer que la sequía producida por su desánimo que afectó el árbol que acaso le deparaba el fruto de una posible felicidad se siente desde su primera estrofa en un poema pleno de contrición. Precisamente esa manera clara y honesta que se siente es que hacen de estos fabulosos serventesios un POEMA genuino SENSACIONAL!

    Yo no sé si se habrá pensado en la publicación de estos poemas, donde todos sin excepción guardan una belleza lírica cultural, EXCEPCIONAL! Sería una lástima no hacerlo, porque son muy valiosos y grandemente atractivos para un público con avidez literaria.

    Gracias Ernesto por hacerme partícipe de tu grandiosas creaciones!
    Muy bello este poema que hablar de Torpezas; justamente hablando de ello sería una GRAN TORPEZA no contactar con una Editorial

    Un abrazo grande con mis venias de reconocimiento ínclito poeta!

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Inteligencia

Amor Tardío

Yo te Recuerdo