Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
Al parecer, al escribir tienes la visión bastante clara en el cerebro y da la sensación, por la soltura con que escribes, que estuvieras copiando directamente de su mismo centro Esa soltura que es DOMINIO, es lo que siempre resalta en tus poemas, despertando admiración en todas tus creaciones. Y no solo admiración, ya que te da una imagen muy positiva, como si fueras un hombre sobrio, alturado, tranquilo con mucho equilibrio y control tanto cultural como emocional.
ResponderBorrarY sobre el contenido, pues tienes razón porque a todos en general, siempre nos falta complementar lo que ya se sabe o se siente, porque todavía falta vivir. Lo paradójico es que cuando el hombre ya tiene el control y la sapiencia para manejar o entender las circunstancias, ya está por tomar el avión hacia ese viaje sin regreso.
Magnífico poema, asertivo y calmado sobre todo!
En buena hora!