Inmoralidad
Inmoralidad
Yo no estuve presente, mas contaron
los vientos con silencio de reposo
que veinte gallinazos se turnaron
para hosco picotazo sigiloso
Murmuran que con paso deshonroso
se alzó inmoralidad con osadía
de un poder en nicho aparatoso
¡Mostrando su sayal de hipocresía!
Y fue aquella mañana que de lejos
un cántico espectral flotaba helado,
que por viejos senderos en reflejos,
caminaba Satán desempleado
El horizonte alzó en la lejanía
versos arrepentidos disparejos
donde el rezo del Padre Nuestro urgía
humectante pupila en entrecejos.
Beatriz Vicentelo
Un canto a la inmoralidad, a lo malo que ese estigma trae consigo, unos versos hechos no para dar emociones, sino para mostrar la otra cara de la moneda, esa que oscura desde tiempos inmemoriales arrastra al hombre, el ser humano, a no tener vergüenza, a que olvide las reglas del decoro, para hacer las cosas incorrectas sin tener la más mínima luz en la conciencia.
ResponderBorrarTu poema me gusta porque rompe con el molde tradicional de la poesía sosa, las que almibaradas hablan de amores y desamores sin salir del libreto, como si eso fuera la única razón de los poemas.
Bueno, Bueno.
Ernesto C.